Con 279 votos a favor y 123 en contra, el Pleno de la Cámara de Diputados, aprobó en lo general el dictamen que expide la Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2021.

El documento aprobado contempla ingresos por 6 billones 262,736 millones de pesos, lo que resultó 33,000 millones de pesos menos a lo propuesto por el Ejecutivo Federal de 6 billones 295,736 millones de pesos. La disminución se da en el rubro de aprovechamientos, que pasó de 152,458 millones de pesos a 119,458 millones.

Esto se debió a la eliminación del artículo Décimo Tercero Transitorio, en el que se establecía que el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), iba a instruir a la institución fiduciaria del Fondo de Salud para el Bienestar para que en el 2021 concentrara en la Tesorería de la Federación (Tesofe) 33,000 millones de pesos del patrimonio de ese fideicomiso; sin embargo, en comisiones se consideró que esto necesitaba un mayor análisis, discusión y consenso. 

Si bien se modificó el rubro de aprovechamientos, el dictamen no modificó los demás rubros por los cuales el gobierno federal obtendrá recursos el próximo año.

En este sentido, se prevé que los ingresos que obtiene el gobierno a través del pago de impuestos sean por 3 billones 533,032 millones de pesos, lo que representa una disminución de 2.6% respecto a lo aprobado para este año. En total, las contribuciones de los pagadores de impuestos representarán 56.4% de los ingresos que se prevén en la LIF.

Durante la discusión, el diputado de Morena, Marco Medina, dijo que la oposición acusa que se trata de una Ley de Ingresos inercial, sin embargo, manifestó que la propuesta presentada es la salida para superar la crisis económica tras la pandemia de Covid-19, "se trata de la mejor ley de ingresos en la peor situación en la que se encuentra el país desde hace 100 años".

Por la fracción parlamentaria de Acción Nacional, el diputado José Trejo, expresó que otros países han enfrentado la crisis ocasionada por la pandemia a través de rescates financieros y fiscales básicos para conservar los empleos, y agregó que el pronóstico en el  dictamen se aleja de la realidad de la economía mexicana.

“El plan o proyección de ingresos para la ley del 21 mantiene una serie de política basada en una visión clientelar, por eso, ha sido enfático este gobierno en que no habrá incremento en los impuestos, no se entiende por qué en tres años no han hecho una reforma fiscal”, señaló.

Asimismo, el dictamen contempla 1 billón 76,832 millones de pesos por concepto de ingresos por ventas de bienes, prestación de servicios y otros ingresos; 756,789 millones por ingresos derivados de financiamiento; 381,835 millones por cuotas y aportaciones a la seguridad social y 343,039 millones por transferencias, asignaciones, subsidios, subvenciones, pensiones y jubilaciones.

Los ingresos restantes provendrán de los rubros de aprovechamientos, derechos, productos y contribuciones de mejoras.

Respecto al marco macroeconómico, no hubo cambio alguno a lo propuesto por el Ejecutivo Federal. De esta manera, coincidieron con el pronóstico de un crecimiento económico de 4.6% el siguiente año, un tipo de cambio de 22.1 pesos por dólar y una producción de 1.8 millones de barriles de petróleo diarios, con un precio por barril de 42.1 dólares.

En su intervención, el coordinador parlamentario de Movimiento Ciudadano, Tonatiuh Bravo, recordó que organismos internacionales alertaron que México sería uno de los países con peor reacción a la recuperación económica, y aseveró que la propuesta no responde a la recuperación de empleos, ni a la reactivación de la economía.

En ese sentido, resaltó la necesidad de un nuevo pacto fiscal para descentralizar los recursos en el Gobierno Federal, que promueva el crecimiento en los municipios y entidades federativas, por lo que indicó, “la radiografía que hoy se nos ofrece, es una radiografía que lo único que presagia es una profundización de la crisis”.