La tasa de letalidad de los pacientes Covid-19 en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es del 18.6%, es decir de cada 100, casos, 19 mueren, mientras que en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) 16.6 por ciento. En contraste, en instituciones privadas ese indicador es de 4.4%, lo cual quiere decir que en el IMSS se cuadruplica la letalidad de las instituciones privadas, destacó Héctor Hiram Hernández Bringas, académico del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM.

De acuerdo con un análisis de los datos oficiales disponibles por la pandemia realizado por el investigador, en México 85% de las personas que fallecieron por Covid-19 en hospitales, murieron en instituciones públicas, destacadamente en dos grupos de instituciones: el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y en los hospitales de las secretarías de Salud, sean estatales o federales. 

En el IMSS se atienden a los trabajadores que tienen un empleo en una empresa privada y en los hospitales de las secretarías de Salud, los que no tienen un servicio de seguridad social.

A escala nacional, la tasa de letalidad es de 10.6 por ciento.

Diferencias de mortalidad y letalidad entre entidades

Las diferencias en tasas de letalidad entre entidades federativas son muy pronunciadas. Los niveles de letalidad más elevados están en Tabasco, la Ciudad de México, Sinaloa, Baja California, Sonora, Quintana Roo y Campeche que presentan indicadores que van de 67 a 95 muertes por cada 100,000 habitantes.

Por otra parte, entidades como Chiapas, Durango, Michoacán, Aguascalientes, Guanajuato, Zacatecas y Jalisco, presentan niveles de mortalidad significativamente inferiores al promedio nacional.

Las entidades de mayor mortalidad no necesariamente tienen la mayor letalidad, entendida por letalidad, los muertos por cada 100 personas que ya dieron positivo al Covid.

Eso se debe a que los estados con mayor mortalidad aplican más pruebas y con ello detectan más casos positivos, por lo tanto, su índice de letalidad se reduce. 

Eso se aprecia en casos como Tabasco y la Ciudad de México, que son entidades con alta mortalidad y baja letalidad. 

Por otra parte, también son esas las entidades que practican más pruebas por cada 1,000 habitantes.

En México mueren alrededor de 10% de las personas que han resultado positivas en la prueba de Covid-19

La CDMX aplica 2,140 por cada 100,000 habitantes y Tabasco 1,747 por cada 100,000 habitantes y son 11 y 13 veces más que las que se aplican en Chiapas o Oaxaca.

Chiapas tiene una de las letalidades más altas y es la que menos pruebas aplica, apenas 160 por cada 100,000 habitantes.

En casos positivos por cada 100 pruebas, a lo que se denomina positividad, a nivel nacional ese indicador es de 54%; es decir, de cada 100 personas que se hacen la prueba 54 son positivas.

En ninguna entidad, salvo Aguascalientes la positividad es menor a 40% y en 12 entidades más de dos de cada tres pruebas son positivas.

Esas cifras son muy superiores al 5% de positividad recomendado por la Organización Mundial de la Salud como criterio de control de la pandemia.

En ese indicador Oaxaca tiene el puntaje más alto con 75.1%, seguido por Veracruz con 73.1%.

La positividad es particularmente alta en las entidades con mayor letalidad, lo cual se explica porque, en general las pruebas se aplican en casos de síntomas muy severos, en los que es altamente probable el resultado positivo y en mayor la probabilidad de muerte.

Los números revelan que las entidades que tienen alta mortalidad realizan más pruebas y eso reduce su letalidad y las entidades que tienen alta letalidad realizan pruebas muy selectivas y presentan alta positividad en esas pruebas.

Sin embargo, hay entidades como Sinaloa y Baja California, que simultáneamente tienen alta mortalidad y letalidad tomando como referencia el promedio nacional.

Covid-19 supera ya todas las muertes por tumores registradas en 2019

Por otra parte, tomando como referencia las cifras definitivas sobre las defunciones ocurridas en México el año pasado, dadas a conocer la semana que recién concluye por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Covid-19 ya superó —en los primeros 10 meses de 2020— los 88,680 casos de fallecimientos por tumores malignos ocurridas el año pasado y que constituyeron la tercera causa de muerte tanto de hombres como de mujeres por problemas de salud.

Las dos primeras fueron las enfermedades del corazón con 156,041 casos que representaron 23.5% y la diabetes mellitus con 104,354, que representaron 15.7 por ciento.

El llamado nuevo coronavirus ha triplicado ya las muertes por enfermedades por influenza y neumonía que en 2019 ascendieron a 31,081. 

diego.badillo@eleconomista.mx