“¡Porque vivas se las llevaron, vivas las queremos!” y “¡Ni una más, ni una más, ni una asesinada más!”, fueron las consignas que una y otra vez cientos de mujeres corearon en las calles de diversas ciudades, entre ellas la capital del país, con el objetivo de visibilizar las violencias que padecen y, a su vez, demandar cese algo que lastima tanto como los mismos agresores: la impunidad.

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer un contingente que, según cifras oficiales, estuvo compuesto por cerca de 1,500 mujeres, marchó ayer desde el Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino.

La marcha titulada 25N estuvo compuesta por colectivas feministas y decenas de mujeres que apoyan la lucha, quienes por un momento lograron pintar de morado una de las avenidas más importante del país como lo es Paseo de la Reforma.

Vigilada por al menos 2,500 mujeres policías, según informó la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), la manifestación se llevó a cabo, en su mayoría, de manera pacífica.

Al grito de “¡No más violencia contra las mujeres!”, y “¡No es un hecho aislado, los feminicidios son crímenes de Estado!”, es como estas mujeres siguieron su camino por diferentes puntos de Reforma antes de llegar a la plancha del Zócalo capitalino. No sin antes hacer una parada en la glorieta ya rebautizada como “De las Mujeres que Luchan”, donde cantaron y lanzaron consignas contra el feminicidio.

Fue así que continuaron su marcha, donde también se percibió el amurallamiento de edificios y negocios a lo largo de Reforma y Juárez, así como de las calles 5 de Mayo y Francisco I. Madero, y recintos como el Palacio de Bellas Artes, la Catedral Metropolitana, el edificio de Gobierno y Palacio Nacional, donde desde la mañana de este jueves algunas manifestantes brincaron las rejas para colocar cruces que simbolizan el feminicidio.

Dos horas después de iniciado el movimiento, a las 4 de la tarde, las cientos de jóvenes, niñas y mujeres adultas llegaron al Zócalo. Ahí, se llevó a cabo un mitin donde diversas mujeres contaron sus experiencias de violencia que han marcado su camino hacia el activismo. 

Orgullosa de salir a luchar

Alejandra Ríos, de 66 años y uno de los pocos rostros de mujeres adultas mayores que se dieron cita en la manifestación, se dijo orgullosa de salir a luchar una vez más por los derechos de las mujeres.

Ella, junto a su nieta, reclama que en “sus tiempos”, el sistema, los padres, hermanos y la gran mayoría de la sociedad violentaban a las mujeres sin mayor reparo, por lo que en esta ocasión trajo a su nieta a su primera marcha, pues, dijo, “la estoy enseñando a luchar por sus derechos, que no se deje de nadie, de ningún hombre, mujeres o algún político ratero. Que sepa sus derechos”.

La señora Alejandra también recuerda que cuando era joven, tres veces la quisieron secuestrar saliendo de trabajar, “las tres veces corrí.

“Esta generación va a cambiar el sistema, porque son chicas con mucho valor y muy valientes, por eso vengo para apoyarlas y cuidarlas del sistema”, lanzó. 

María del Carmen Sánchez, quien lucha por las víctimas de ataques con ácido, expresó que salir a las calles a protestar, es gracias a que “esta lucha es colectiva, yo estoy aquí gritando por las mujeres que han sido atacadas con ácido y que no pueden estar aquí presentes, para mí es un gusto salir a las calles a gritar, ver a tantas mujeres gritando por las que ya no están”.

La joven mujer que, el 20 de febrero de 2014, fue agredida con ácido por su expareja sentimental, quien le desfiguró el rostro, no duda en afirmar que este tipo de agresión “es un tipo de violencia extrema, por el tipo de secuelas, pues no sólo es la parte física, sino también la parte emocional que es la que nos ha puesto muy en riesgo”.

La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la CDMX, reportó un total de 17 personas lesionadas, de las cuales 11 fueron mujeres policías, una servidora pública y cinco civiles, entre ellos un reportero de Radio Fórmula, durante la marcha feminista de este 25 de noviembre. De acuerdo con la dependencia, un grupo de encapuchadas utilizó artefactos explosivos, martillos, bombas de humo, palos, pintura en aerosol y otros objetos, para realizar actos vandálicos y agredir a policías.

maritza.perez@eleconomista.mx