La cárceles municipales presentan tales deficiencias y carencias que no alcanzan una calificación aprobatoria en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2017, ya que de acuerdo con este informe obtuvieron apenas un promedio de 3.99, dio a conocer la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Ruth Villanueva Castillejas, Tercera Visitadora, precisó en la presentación que los centros de detención estatales obtuvieron una calificación promedio de 6.30, 7.33 los centros federales y 8.13 las prisiones militares.

Para la realización del informe la CNDH visitó 198 centros varoniles, mixtos y femeniles, de los cuales 131 fueron estatales, 20 federales, tres militares y 44 municipales, lo que representa 52.38% de los existentes en el país.

De acuerdo con el documento, en las cárceles municipales destacan la insuficiencia o inexistencia de instalaciones necesarias para el funcionamiento de los centros; no hay separación entre procesados y sentenciados; así como deficientes condiciones materiales y de higiene en las instalaciones.

En la mayoría de éstos prevalece la carencia de acciones para prevenir y atender incidentes violentos, falta de capacitación en su personal, deficiencias en la alimentación e insuficiente instrumental, medicamentos y personal jurídico.

Villanueva Castillejas reconoció que a pesar de que existen algunos avances en el sistema penitenciario del país, éste se encuentra en crisis.

“Sí estamos en crisis, sí hay una gran problemática, sí nos encontramos ante diferentes hechos violentos, pero si nosotros hacemos un análisis, creo que podemos ver que el trabajo de la Comisión ha tenido respuestas, no las que quisiéramos, el reto es muy grande, falta muchísimo por hacer, hablar de 6 (de calificación) es algo triste, que esto no debería ser en términos generales, pero no podríamos decir que no, no hay un avance, creo que sí hay una referencia diferente”, expuso.

En los centros de detención en las entidades se detectaron deficiencias como autogobierno y cogobierno, falta de prevención y atención de incidentes violentos e insuficiente personal de seguridad y custodia.

Además de hacinamiento, inconsistencias en la separación de reos procesados y sentenciados, deficiencias en las condiciones materiales y de higiene en las instalaciones, falta de actividades laborales y de capacitación para el trabajo.

Con relación a los centros federales de detención, la CNDH detectó que en 16 de ellos continúa la insuficiencia de personal, en 14 hay fallas en la protección de la salud de los internos, así como ausencia de actividades de capacitación y laborales.

Además, insuficiencia de programas de prevención de adicciones y desintoxicación voluntaria se detectaron en 13 penales federales; y en 11, deficiencias en la vinculación de las personas privadas de la libertad con el exterior.

Hallazgos:

1. Nayarit, Guerrero y Tamaulipas son los estados peor calificados.

2. Las cárceles visitadas tienen 86.16% de la población penitenciaria nacional, con 186,829 internos.

3. Sólo en 17 estados existen cárceles femeniles.

4. En comparación con el diagnóstico del 2016, las cárceles estatales pasaron de una calificación de 6.27 a 6.30; las municipales de 3.90 a 3.99; las militares de 7.95 a 8.13, y las federales de 7.21 a 7.33.

5. El sistema penitenciario tiene una capacidad para 213,000 internos en 365 centros de detención. En la actualidad, existen 204,000 personas privadas de la libertad.

6. Siete entidades cuentan con cárceles municipales: Chiapas, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Nuevo León, Puebla y Quintana Roo.