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Política

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Impone su Ley

El Ejecutivo les pidió realizar una transición ordenada y armónica para darle certidumbre a inversionistas y tener el debido cuidado en el despacho y seguimiento de los asuntos económicos..

El presidente Felipe Calderón asumió el control total de la política económica del país, al proponer a dos de sus cartas más fuertes y colaboradores de confianza para el Banco de México y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, con la finalidad de armonizar la relación entre ambas entidades y trabajar en estrecha colaboración.

Agustín Carstens, quien se desempeñaba como Secretario de Hacienda desde el inicio del sexenio, es el alfil del Mandatario para asumir la titularidad del Banco de México.

Este cargo tiene que ser ratificado por el Senado de la República, debido a que Guillermo Ortiz Martínez finaliza su gestión el 31 de diciembre de este año.

Aun así el Presidente enfatizó que presentó la mejor candidatura , pues cuenta con capacidades inmejorables para el cargo.

Para ocupar el lugar de Carstens queda Ernesto Cordero Arroyo, quien desde la campaña presidencial del Mandatario estuvo a su lado como Coordinador de Políticas Públicas.

Después ocupó la Subsecretaría de Egresos de la SHCP y la Secretaría de Desarrollo Social, que quedará en manos de Heriberto Félix.

Calderón dejó claro que el gobierno federal trabajará con Banxico en coordinación, sin menoscabo de su autonomía, y en el diseño y puesta en práctica de políticas públicas de carácter monetario, fiscal o cambiario.

Pero también será como lo marca la ley, un asesor cercano y permanente de las decisiones más importantes del gobierno federal , destacó en un mensaje al cual citaron de último minuto.

A Cordero le encomendó conseguir una verdadera reforma económica para acelerar el crecimiento y la generación de empleos, otra de las finanzas públicas para jerarquizar con eficiencia, transparencia y austeridad el gasto del gobierno, fortalecer los ingresos públicos, simplificar los trámites fiscales, reducir la evasión e incrementar la recaudación.

Lo instruyó a mantener una relación de colaboración con el banco central y a utilizar todas las herramientas para aumentar la competitividad.

Cordero dijo que, ante la caída de los ingresos petroleros, buscará soluciones innovadoras para hacer frente a los compromisos del gasto sin poner en riesgo la estabilidad.

A ambos, el Ejecutivo también les pidió realizar una transición ordenada y armónica para darle certidumbre a inversionistas y tener el debido cuidado en el despacho y seguimiento de los asuntos económicos.

Adiós a la era Ortiz

A pesar de las voces que pedían la permanencia de Ortiz en el banco central, Calderón le hizo un reconocimiento por su desempeño durante 12 años y el trabajo que realizó para llevar a la inflación de los niveles de dos dígitos, que tenía a finales de los 90, a los actuales.

Además, dijo, se fortaleció el sistema financiero, se evitó que México padeciera graves problemas con motivo de la crisis como hoy ocurre con otras naciones, y dejó un banco que cuenta con amplio prestigio internacional, entre los más eficientes y profesionales del mundo.

lvega@eleconomista.com.mx

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