El próximo Presidente mexicano no tendrá más remedio que seguir las políticas del presidente Felipe Calderón respecto de la lucha en contra del narcotráfico y crimen organizado, opinó la agencia de inteligencia global Stratfor.

A través del documento Nuevo Presidente mexicano, ¿misma guerra contra cárteles? , este despacho de investigadores niega la posibilidad de que el próximo Mandatario logre un pacto o acuerdos con los cabezas de las células delictivas debido a la fractura de las distintas organizaciones durante la última década, así como la génesis de nuevos cárteles.

La consultora estadounidense detalla que en cualquier elección democrática los partidos de oposición siempre critican las políticas del titular, estrategia presente actualmente en el país por parte del PRD y del PRI.

Si bien esta retórica puede ser bien aprovechada por parte de la oposición debido al descontento público con la situación actual en México, no importa quién gane las elecciones del 2012, el nuevo Presidente no tendrá otra opción que mantener la campaña contra los cárteles mexicanos , enfatiza la firma.

En primer lugar, es importante entender que en la última década se produjeron cambios en el flujo de narcóticos en Estados Unidos. Los cárteles mexicanos han expandido su control sobre el contrabando de cocaína al punto en que también están involucrados en el contrabando de cocaína de Sudamérica, Europa y Australia. Esta ampliación en la cadena de suministro significa que los cárteles mexicanos han asumido un mayor riesgo de pérdida a lo largo de las rutas de suministro extendida y también representa una ganancia mucho mayor de los beneficios derivados de la cocaína sudamericana.

Estos cambios en el flujo de narcóticos en Estados Unidos significan que los corredores de contrabando mexicano de narcóticos en el país vecino del norte son más lucrativos que nunca. El incremento del valor de estos caminos aumentó la competencia y la violencia. La lucha se ha vuelto muy sangrienta y, en varios casos, muy personal .

Otro problema es el cambio que se produjo en la naturaleza de los delitos que cometen los cárteles, pues ya no son sólo traficantes de droga y ya no sólo venden drogas al mercado de EU. Como estas células delictivas han tenido dificultad para mover grandes cargas de narcóticos en Estados Unidos debido a la presión del cumplimiento de la ley y las rivalidades entre pandillas, han tratado de generar ingresos mediante la diversificación de sus líneas de negocio: se han involucrado en el secuestro, la extorsión, el robo de carga, el robo de petróleo, el contrabando de armas, tráfico de personas, la prostitución, robo de auto y piratería. Estas líneas adicionales de negocios son lucrativas y es poco probable que los cárteles las abandonen, expresó la consultoría.

La elección presidencial mexicana se acerca, por lo que el discurso de un cambio de estrategia puede ser presentada; no obstante, esto no podrá ser sostenido. En la misma manera en que el presidente Obama se vio forzado en la práctica a seguir muchas de las políticas de la administración de Bush que él criticó como candidato, el próximo Presidente de México no tendrá más opción que seguir las políticas de la gestión de Calderón y continuar con la lucha contra los cárteles , concluye el informe.

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