Históricamente la lucha del PRI ha sido por las mujeres, pues tiene claro que el desarrollo y progreso de un país pasan porque ese sector pueda ejercer sus derechos plenamente. Pero ese apoyo no basta demostrarlo con capacitación, con prepararlas para ganar y gobernar, sino con plasmarlo en sus estatutos internos, porque amor hacia las militantes que no se demuestra así, no es amor, planteó Diva Gastélum.

La presidenta de la Comisión de Equidad de Género del Senado de la República y expresidenta del Organismo Nacional de Mujeres Priistas (ONMPRI) señaló que a lo largo de su historia el partido se ha preocupado por impulsar la participación de las mujeres en la vida política de México, y muestra de ello es que de cinco de las siete gobernadoras que ha habido en el país, la primera senadora y la primera diputada federal emanaron de sus filas.

Pero más allá de ello, explicó, el PRI ha impulsado la transformación de leyes en el país para que queden plasmados los derechos de las mujeres. Tan sólo en los últimos años, dijo, se han aprobado cinco reformas entre las que se incluye la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LEGIPE) y la Ley General de Partidos Políticos (LGPP), que elevó a rango constitucional la paridad de género, e hizo obligatorio que los partidos destinen 3% de su gasto ordinario para capacitar a mujeres.

Dijo que al interior del PRI incluso se han reformado sus estatutos para garantizar que cada día más mujeres puedan ejercer sus derechos políticos. 

“Amor que no se nota en estatutos no es amor. Y el PRI ya lo tiene en los estatutos y en la lucha, fue el primero que trajo senadoras. Somos un partido que somos centro-izquierda, se supone, y como tal tenemos que estar a favor de los derechos y las libertades”, enfatizó.

La senadora originaria de Sinaloa aseguró que el Revolucionario Institucional capacita constantemente a sus militantes para que llegado el momento puedan ser postuladas a algún cargo de elección popular, pero esa nominación, dijo, busca que sea por su preparación, no por su condición de ser mujer.

“El PRI nos prepara para ganar, se prepara a las candidatas,  no actualiza a la problemática de todos los días, se tiene que estar preparadora, tienes que tener discurso, una narrativa, el debate, la polémica, pero tenemos que ir más adelante”.

En ese sentido, aseguró que no basta con que las mujeres lleguen a los espacios de poder, sino que éstas hagan la diferencia.  “Las mujeres debemos pasar de ser número a ser integración”.

Anotó que el partido destina 3% de su financiamiento público para la capacitación, promoción y liderazgo político de las mujeres y además les ofrece talleres. 

Aún hay resistencias

Diva Gastélum reconoció que en su trayectoria política ha enfrentado resistencias tanto al interior del PRI como al exterior, sin embargo, no quiere ser víctima, sino hacer la diferencia para que esas objeciones algún día terminen pues para nadie es un secreto que éstas prevalecen.

Recordó que cuando se aprobaron cuotas de género, le tocó ver las resistencias que se originaban en los partidos políticos por cumplir con la ley. 

“Soy parte de esta lucha y me tocó estar en la definición final de la paridad, me tocó vivir las Juanitas y como tuvo que haber cambios de muchas posiciones al Senado y a la Diputación Federal, se les estaba acabando el mundo por la sentencia que el tribunal tuvo que sacar que si esa sentencia no hubiera salido, la resistencia hubiera sido pero aun”.

La legisladora lamentó que sea por obligatoriedad que algunos partidos políticos tengan que abrir sus espacios a las mujeres. “Las leyes nos han servido  como una medida de presión, ya no debería de ser así. La paridad ha servido, pues es un vehículo que no está concluido”.

Diva Gastélum confía en que algún día México alcance la paridad de género no sólo en el ámbito político, y ejemplos, dijo, hay muchos a nivel mundial donde esa lucha terminó.  

“Tenemos casos muy interesantes de países cuyo mejor desarrollo lo tienen por la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Le apuestan al desarrollo de la población”.

lidia.arista@eleconomista.mx