Manlio Fabio Beltrones Rivera renunció a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del PRI el 20 de junio del 2016, apenas 15 días después del descalabro electoral que sufrió el Revolucionario Institucional en los comicios estatales celebrados aquel año.

No llevaba ni un año en el cargo que asumió el 20 de agosto del 2015.

El partido tricolor perdió el domingo negro del 5 de junio de hace dos años siete de las 12 gubernaturas en disputa, entre éstas las de Durango, Quintana Roo, Veracruz y Tamaulipas, que había gobernado por más de 80 años en forma ininterrumpida.

El sonorense reconoció tras la debacle que los priistas debían “asumir el mensaje que nos ha dado el electorado al PRI y también a su gobierno de que hay acciones y actitudes que mejorar y cambiar para reconectarnos con la ciudadanía”.

En esos comicios, el PAN arrebató Chihuahua y Aguascalientes al tricolor, partido que sólo ganó los gobiernos de Oaxaca, Sinaloa, Tlaxcala, Hidalgo y Zacatecas.

Aquella había sido la más grande derrota del PRI, antes del pasado 1 de julio cuando, además de no haber podido retener la presidencia de la República, el partido tricolor pasó de ser la primera fuerza política del país a la tercera, rebasado por Morena que ahora ocupa la vacante que dejó.

La semana pasada, expresidentes del PRI, entre otros Beltrones Rivera, se reunieron en la sede nacional priista con René Juárez Cisneros, hasta ayer presidente nacional del instituto político, para manifestarle su respaldo tras la derrota electoral en la última elección y pedirle mantenerse en el cargo hasta agosto del próximo año cuando, por estatutos, debía concluir el periodo que inició el sonorense en el 2016.

rramos@eleconomista.com.mx