En los últimos 24 años han sido perpetrados 47 atentados contra miembros de la Iglesia Católica, de los cuales 45 fueron asesinatos y dos sacerdotes que siguen en calidad de desaparecidos, de acuerdo con el Centro Católico Multimedial (CCM).

En un estudio el CCM destacó la lista de los agentes pastorales que han perdido la vida de modo violento de 1990 al 2014; la encabeza un cardenal (Juan Jesús Posadas Ocampo en 1993); 34 sacerdotes, un diácono, tres religiosos, cinco laicos y una periodista católica.

De acuerdo con el estudio, las entidades más peligrosas para el ejercicio sacerdotal en México son Guerrero, Michoacán, Distrito Federal y su zona conurbada. Los datos aquí expuestos, señalan a México como el país latinoamericano más peligroso para ejercer el ministerio sacerdotal hoy en día. Si vemos el fenómeno en perspectiva histórica, el panorama para el 2015 no es alentador para el sector religioso , abunda.

En los dos primeros años de la administración del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto se tiene registro de ocho sacerdotes asesinados, y dos aún continúan desaparecidos. El caso más reciente ocurrido la semana pasada es el secuestro y asesinato del sacerdote de la Diócesis de Ciudad Altamirano, Gregorio López Gorostieta, padre Goyito, perpetrado en Guerrero.

En relación a los templos sagrados se tienen contabilizados agravios que se acercan al sacrilegio. Este rubro remontó el porcentaje de 100% de los robos a templos sagrados, comparado contra el periodo de Felipe Calderón , menciona.

El estudio del Centro Católico Multimedial afirma que tan sólo en el 2014 han sido perpetrados cuatro crímenes contra clérigos, de los cuales tres asesinatos corresponden a sacerdotes, y un atentado fue cometido contra un laico que acompañaba a presbítero; este último logró sobrevivir al tiroteo, luego del intento fallido de secuestro.

En los últimos 12 meses, refiere, dos sacerdotes adscritos a la Arquidiócesis de Acapulco, Guerrero, fueron levantados y asesinados por grupos violentos.

Precisa que otro presbítero que pertenecía a la Diócesis de Atlacomulco, Estado de México, fue asesinado durante el robo al templo del cual era párroco.

Afortunadamente tres sacerdotes fueron rescatados: uno de la Diócesis de Apatzingán, estado de Michoacán, uno más de la Diócesis de Ciudad Altamirano, Guerrero y un sacerdote de la Arquidiócesis de Xalapa, que fue víctima de un secuestro exprés , menciona.