Silao, Guanajuato.- El único despiadado aquí fue el sol. Ante sus rayos inclementes, el presidente Felipe Calderón fue el primero en recibir la ostia de manos del Papa Benedicto XVI.

Luego sus hijos y su esposa Margarita Zavala, después el gobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva. Todo ocurrió ayer durante la magna misa que encabezó el Papa en el Parque Expo Bicentenario.

El Pontífice llegó en un helicóptero Súper Puma, de la flota aérea presidencial, para oficiar la eucaristía del quinto domingo de cuaresma. Bajó. Abordó el papamóvil. Se puso un sombrero negro de charro que resaltaba con su atuendo blanco combinado con su cabellera cana.

Ya lo esperaban los fieles emocionados, entre ellos la cúpula política y empresarial. Al lugar, abarrotado por católicos, llegaron los candidatos a la Presidencia Josefina Vázquez Mota (PAN), Enrique Peña Nieto (PRI-PVEM), Andrés Manuel López Obrador (PRD-PT-Movimiento Ciudadano) y Gabriel Quadri (Nueva Alianza).

Calderón no saludó a ninguno de sus posibles sucesores. Pero el expresidente Vicente Fox, con Marta Sahagún, se acercó a quien en algún momento quiso quitar el fuero.

Camino hacia la zona VIP, de los políticos y empresarios, Fox se encontró con Andrés Manuel López Obrador. Comentaron testigos que el guanajuatense le dio la bienvenida al perredista y el candidato le respondió con un ¡buenos días! .

Enrique Peña Nieto, acompañado por su esposa y actriz, Angélica Rivera, saludó a su contrincante panista, Josefina Vázquez Mota. La candidata se dejó ver desde el sábado en un balcón desde donde observó de cerca el paso del papamóvil.

Frente a los políticos, el Arzobispo de León, José Martín Rábago, dio la bienvenida al Papa y le dijo que México ha tenido brotes de violencia en los últimos años, propiciada también por la pobreza, falta de oportunidades, corrupción y deficiente procuración de justicia.

Las palabras las escucharon también los empresarios antagónicos Carlos Slim y Emilio Azcárraga, además de Ricardo Salinas y Lorenzo Servitje.

El Parque Bicentenario estaba lleno de fieles igual que la estancia de la Cruz Roja con personas insoladas, desmayadas.

Desde días antes, los fieles emprendieron peregrinaciones hacia el Parque ubicado cerca del Cerro del Cubilete. Otros acamparon en el monte cerca del altar donde oirían la misa del primer Papa Alemán.

Las calles de Guanajuato fueron saturadas por católicos y no católicos que se congregaron para hacer una valla humana y presenciar la llegada del Papa. Decenas de espectaculares de empresas que dieron la bienvenida a Benedicto XVI.

Durante los varios recorridos del Pontífice en el Papamóvil por las calles de Guanajuato, León y Silao se veían fieles llorosos, mujeres eufóricas y hasta monjas que saltaban las vallas de concreto.

Sonaron los coreos clásicos ¡El que no brinque es diablo! y el clásico de la entidad: La vida no vale nada, comienza siempre llorando y así llorando se acaba... , de José Alfredo Jiménez.

Esperaban 600,000 personas, pero llegaron más. Todas pasaron revisión del Estado Mayor Presidencial.

A lado del presidente Felipe Calderón estaba su familia y los padres de Margarita Zavala. También la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa; la vocera de Presidencia, Alejandra Sota, y Gloria Cossío, viuda del exsecretario de Gobernación, Francisco Blake.

No todo fue en favor de la visita papal. Los cristianos mostraron inconformidad. Aquí no somos católicos romanos, somos de la Iglesia de la Luz del Mundo , se leía afuera del templo, cerca del Parque.

Después de la misa, el perredista Andrés Manuel López Obrador dijo que le dio gusto escuchar la celebración religiosa y aclaró que su movimiento está integrado por católicos y otras religiones.

El gobernador de Morelos, Marco Adame, destacó que su religión es católica pero respeta el Estado laico.

Luego de dos horas de misa, los fieles salieron del lugar de la celebración. El Papa fue ovacionado mientras el sol seguía inclemente.

APOYO DIVINO

El Papa llegó a Guanajuato, entidad gobernada por el panista Juan Manul Oliva, quien estuvo al lado de Benedicto XVI.

Los hijos de Juan Camilo Mouriño y Francisco Blake Mora estuvieron al lado del Pontífice.

El presidente Calderón, Margarita Zavala y el gobernador Oliva fueron los primeros en comulgar.

ESTAMPAS DE LA VISITA DEL PAPA A GUANAJUATO

La llegada de Benedicto XVI a nuestro país, el viernes, se inscribe, entre otras cosas, en el vigésimo aniversario de la reanudación de relaciones diplomáticas entre el Vaticano y nuestro país. El Pontífice fue recibido como Jefe de Estado en el aeropuerto de León.

23 DE MARZO

El Papa fue recibido por el presidente Felipe Calderón, quien, a diferencia de su antecesor, no besó el anillo papal. El gabinete saludó de mano al Pontífice.

VIERNES, 5:40 PM

El diputado Guadalupe Acosta Naranjo saludó al Papa y cuando le tocaba dar la mano al Presidente, se dio la vuelta y lo dejó con el brazo extendido.

VIERNES, 5:45 PM

En su primer mensaje, Benedicto XVI aseguró que viene como peregrino de la fe. Precisó que rezará por quienes sufren a causa de la violencia.

VIERNES, 6:30 PM

Desde Silao, el Papa recorrió 30 kilómetros hasta León, acompañado por vítores de los fieles que se apostaron en el camino.

SÁBADO, 3:00 PM

El Pontífice dijo a la niñez mexicana que los responsables de su educación deben trabajar para que tengan un futuro sin envidias ni divisiones.

SÁBADO, 6:00 PM

Junto con el Presidente, el Papa se pronunció por la creación de tratados internacionales para frenar el tráfico de armas y abatir la violencia.

tania.rosas@eleconomista.mx