Los mexicanos todavía estamos muy espantados por la pandemia del Covid-19 y no hemos llegado a burlarnos de este episodio de nuestra historia, como de anteriores, plantea José Luis Guzmán “Miyagi”.

El comunicador, quien, con Guillermo Guerrero, escribió el libro “Corona News” editado por Grijalbo, una colección de 215 noticias curiosas y extrañas sobre la pandemia plantea que es necesario desmitificar tanta patraña sobre la enfermedad que hay en redes sociales y cadenas de WhatsApp.

 

 

Por otra parte, señala que hoy, a diferencia de lo que ocurría en sexenios anteriores es más difícil hacer chistes sobre el presidente. Es más, hay mucha resistencia a desacralizar el poder que encarna Andrés Manuel López Obrador.

—¿Cómo se lleva el humor y la pandemia del Covid-19 en México?

—En México todavía estamos como muy espantados por la pandemia, pero es como bien necesario tener una mirada un poco más ligera para el drama del Covid-19. Cada día las noticias son de hechos malos: que la economía se cae, que hay más contagios, últimamente llegando a los niveles del Reino Unido, es como el récord del terror.

Yo creo que, por salud mental, sí es conveniente aligerarnos un poquito.

Hay que ponernos a respirar, a ver cuan ridículos podemos ser y después volver a echarle ganas para intentar ser solidarios, ser amables, cambiar nuestro estilo de vida.

Yo creo que, en mucho, las pandemias no te definen como eres (los momentos de crisis). Yo creo que los momentos de crisis muestran quién eres.

Nos estamos dando cuenta quién tiene sentido del humor, quién actúa con responsabilidad, quién no. Es muy revelador, pero sí creo que requerimos, hasta por salud mental, aligerarnos un poco, reírnos tantito porque como dijo Albert Camus, “mientras más absurda es la vida más vale la pena vivirla”.

—En diferentes episodios de la historia del país hemos visto que los mexicanos se ríen de las desgracias que les pasan. ¿En el caso de la pandemia del Covid-19 hemos aprendido a burlarnos de ella o todavía no llegamos a ese punto?

—Todavía no hemos llegado. Yo creo que, en buena medida, como que se difumina un poco por las redes sociales, los memes y todo esto. Pero aun ahí, es un tema todavía muy delicado, porque es bastante doloroso. No puedes burlarte abiertamente.

Ese humor negro que salió, por ejemplo, en el sismo de 1985, en el caso del Covid-19, todavía está esperando poder aflorar para poder robarnos un poco de la tensión emocional que genera toda esta situación.

Como la pandemia ha sido muy larga, estas muestras de humor se han ido difuminando.

A diferencia de los terremotos, que son como un mazazo en la cabeza que te cambia la vida en segundos, aquí la vida nos ha ido cambiando en meses y muy lentamente nos estamos acostumbrando a lidiar con ello. Creo que ya hay varias muestras de humor tanto en redes sociales como en privado.

—¿En términos de la comunicación de la pandemia en qué situación estamos, en términos de saturación oferta y dieta de información?

—Es muy curioso. Evidentemente estamos en una época llena de información, porque así ya funciona la globalización, el internet.

No hay un momento en el cual no encuentres noticias en la red porque son espacios que se van llenando y, a veces, se llenan de mucha información chatarra.

Creo que sí es muy recomendable, como dicen los médicos, nada más informarte una hora al día, 20 minutos al día o el tiempo que tu consideres necesario para que no te satures de esta información, hasta por salud mental.

Ahora hay información buena y mala, depende de cómo la tomes. Hay cosas que son absolutamente ridículas y hay cosas que son muy preocupantes.

Si me preguntas a nivel de la gente, pareciera increíble, pero hay gente que sigue creyendo que el Covid-19 no existe. Hay gente que yo me encuentro en un taxi y me dice este es un complot internacional del Bill Gates y me lo aseguran convencidos.

Y hay quien asegura que en Rusia no hay ningún caso de Covid, que este es un invento mexicano. Hay quien me dijo una vez que esto lo inventó el PAN para molestar a (Andrés Manuel) López Obrador.

Vivimos una paradoja completamente única. Cada vez hay más información y la gente cada vez está más desinformada.

—¿Para qué puede servir este libro?

—Para desmitificar muchas cosas que pasan en redes sociales. Como la versión aquella de que no existe el Covid y cuando te hospitalizaban, aprovechaban que estabas inconsciente para sacarte el líquido de las rodillas porque es más caro que el platino y que el de la derecha vale más que el de la izquierda.

Corona News intenta burlarse de todo esto para poner en el foco de la gente lo que importa, es decir las medidas reales como usar el cubrebocas, lavarse las manos, la sana distancia sanitizar, no salir a menos que sea necesario. Cosas tan sencillitas que se contraponen a este pensamiento mágico que muchos tienen.

Es un intento desmitificador de tanta patraña que hay en redes sociales y en cadenas de WhatsApp.

—¿Cómo ha evolucionado el asunto de hacer humor sobre la política y los asuntos públicos en los últimos años?

—En el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto nos podíamos burlar impunemente y había como cierta uniformidad. La opinión pública se burlaba de Peña, bueno lo destrozaban.

Ahora, ha sido un poco más complicado porque ahora si haces un chiste o te burlas de la venta del avión presidencial, alguna gente piensa que le estás faltando el respeto al presidente.

Hay como mucha resistencia a desacralizar el poder que encarna el presidente López Obrador.

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