Con el fin de frenar el deterioro ambiental, la asociación civil Agencia de Desarrollo de la Sierra Gorda implementó un programa llamado viviendas sustentables, que contempla el uso de ecotecnias, en cuatro municipios de la entidad con la aportación de recursos que gestionó ante las secretarías de Desarrollo Social y la del Medio Ambiente y Recursos Naturales.

En entrevista, Manuel Pérez Cascajares, promotor rural y director de la Agencia de Desarrollo, explicó que las ecotecnias son mecanismos desarrollados con el fin de aprovechar eficientemente los recursos materiales y naturales y reducir el impacto ambiental.

Es por ello que del 2006 al 2010 han instalado ecotecnias en 141 viviendas en Amealco, 83 en San Joaquín, 116 en Cadereyta de Montes y 86 en Peñamiller.

Las viviendas sustentables cuentan con techos de fibrocemento para la acumulación de agua de lluvia que se almacena en cisternas de tres metros cúbicos. El agua se recolecta de mayo a septiembre, se usa para el tiempo de estiaje y también para los huertos colocados dentro de las casas.

Con ello ha mejorado también la alimentación de esas familias , añadió, ya que cosechan productos del huerto como jitomate, zanahoria, brócoli, lechuga, calabaza y cilantro, entre otros, para consumo familiar.

Entre otras cosas, las casas ecológicas cuentan con fogones de leña en las cocinas, que representan un ahorro de 30% en combustible en promedio.

Además se colocaron baños secos, es decir, inodoros que no usan agua para deshacerse de los desechos humanos, sino que emplean tierra, luego almacenan los desperdicios debajo del terreno y que se convierte en composta, usada más adelante en los árboles de las mismas casas.

El problema no es que las casas no cuenten con drenaje, sino que no haya un lugar dónde colocar los desechos.

Con esta técnica se ha reducido en 75% la cantidad de desechos acumulados , resaltó Pérez Cascajares.

Las acciones realizadas en el 2010 emplearon un presupuesto de 3 millones de pesos de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), así como de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) que ha colocado 596 biofiltros, que tienen un costo de 2,500 pesos cada uno.