Con el propósito de inhibir de manera efectiva la introducción de armas u objetos a las escuelas que pongan en riesgo la vida de alumnos y maestros y de evitar que se repita en México una tragedia como la que sucedió en Monterrey, Nuevo León, el presidente Enrique Peña Nieto ordenó aplicar a profundidad los protocolos existentes.

Para lograrlo, informó, ya dio instrucciones a los secretarios de Educación Pública y de Gobernación, Aurelio Nuño Mayer y Miguel Ángel Osorio Chong, respectivamente, quienes deberán coordinarse con las autoridades educativas de las 32 entidades federativas del país.

Una tragedia como la que se vivió en Nuevo León y que generó en la sociedad una enorme consternación completó convoca a todos a prestar especial atención al tema, que está contemplado dentro del modelo educativo que impulsa su gobierno.

En la residencia oficial de Los Pinos, Peña Nieto anunció un paquete de medidas en materia educativa que busca proteger a los mexicanos que regresen al país, cuyos beneficios serán efectivos sin importar su condición migratoria ni los documentos con que cuenten.

Agilizar la revalidación casi automática de estudios y títulos de jóvenes que retornen al país, facilitar la inserción al sistema educativo nacional de cualquier estudiante y reconocer la certificación de competencias laborales para garantizar una reinserción eficiente de adultos al sector productivo del país, son las tres acciones que habrá de instrumentar el gobierno federal a partir de febrero próximo.

Las medidas adicionales en el tema que requieran cambios legislativos, anunció, habrá de incluirlas en una iniciativa de ley que enviará de manera formal a la Cámara de Senadores el próximo 1 de febrero.

Destacó el hecho de que 700 normalistas de Guerrero, sobre todo del Centro Regional de Educación Normal, hayan obtenido una plaza de maestro.

Por la tarde el Ejecutivo viajó a Nuevo León para acudir al hospital en donde se encuentran internados los heridos del ataque al colegio privado.

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