Lectura 4:00 min
“Detención de migrantes en México, el peor caso de AL”
Especialistas dijeron haber identificado medidas de distintos gobiernos para proteger, a través de inmunidad, a los agentes del orden frente a las devoluciones “en caliente”.

MEXICO-US-MIGRATION-CARAVAN
Las devoluciones en “caliente” de aquellas personas migrantes que buscan ingresar a Estados Unidos siguen siendo una práctica que implican violencia en sí misma, la cual, junto a una militarización de las fronteras de México y EU, obliga a las personas a tomar rutas más peligrosas con consecuencias sobre su vida e integridad, advirtieron expertos en la materia.
Durante el conversatorio “Violaciones de los derechos humanos de las personas Migrantes y sujetas de protección internacional en las fronteras de las Américas”, Felipe González Morales, relator especial de la ONU-DH sobre migrantes consideró que las medidas de contención de la pandemia no pueden ser en vulneración de los derechos de las personas migrantes, ello en referencia al llamado Título 42 que aplica el gobierno de EU y por el cual realiza expulsiones inmediatas de extranjeros bajo el argumento de una protección a la salud pública.
Asimismo, el relator recordó que un reciente informe de la ONU llama a los Estados a “poner fin a las devoluciones en caliente, a dejar de legalizar estas prácticas contrarias al derecho internacional. Dejar de criminalizar a quienes prestan asistencia humanitaria y garantizar que puedan hacer esta labor en condiciones adecuadas”.
Además de subrayar que se ha evidenciado los grandes problemas de desigualdad en los procesos de migración en el continente americano, por lo que es necesario reforzar los sistemas judiciales bajo un marco que proteja los derechos de las personas migrantes.
Por otro lado, sostuvo que en el caso de las devoluciones en cadena realizadas por México y EU son particularmente problemáticas porque no se hace un análisis individual de los migrantes.
Aunado a que expresó su profunda preocupación con la masiva detención de migrantes, siendo el caso más grave del continente, en donde pueden estar incluso años privados de su libertad.
México tiene, por lejos, la situación más grave en centros de detención. No es comparable el grado de abuso en la detención, en relación con otros países de América Latina”, expresó.
Militarización
Por su parte, María Teresa Urueña, de la Red Jesuita Con Migrantes, alertó que “la militarización de las fronteras obliga a las personas a tomar rutas más peligrosas con consecuencias sobre su vida e integridad. Quienes logran entrar a los países, están condicionadas a estatus migratorios irregulares, dificultando su acceso a derechos básicos, lo que obstaculiza su integración”.
En este contexto, Margarita Núñez, del Programa de Asuntos Migratorios de la Universidad Iberoamericana, expresó que frente a los procesos organizativos de las personas, los Estados han respondido de forma coordinada, aumentando la militarización de las fronteras e incluso se autorizó el uso de la fuerza letal.
“La GN en México ha hecho uso arbitrario de la fuerza. Hemos documentado separación familiar, negación del acceso al asilo, perfilamiento racial, actos de tortura, tratos inhumanos y degradantes. Incluso, tenemos documentadas dos ejecuciones extrajudiciales.
“Los operativos de contención por fuerzas militares y militarizadas tienen una lógica de guerra contra las personas migrantes. Se preparan con frases militares, relacionadas con proteger la nación, la patria. Esto tiene impacto en la salud mental de las personas”, dijo.
Asimismo, Gabriela Oviedo de la organización Cejil, consideró que hay tres problemáticas en la materia: uno, condiciones estructurales insuficientes en la detención, que incluyen condiciones de higiene deficientes; las personas, incluidas menores tienen que dormir en el piso.
Además de violencia sexual contra mujeres y niñas, pues “no se garantizan medidas de atención a las personas sobrevivientes de estas violencias”
Así como “no hay protocolos eficientes ni de aplicación óptima para la atención de niñas, niños y adolescentes acompañados y no acompañados”.