La Organización de las Naciones Unidas (ONU) dio a conocer que la desigualdad mundial creció al grado de que es sólo comparable con la época de la Segunda Guerra Mundial.

Advierte que hay señales claras de que esta situación no se puede sostener por mucho tiempo, porque desigualdad es un peligro para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza, detalla el informe publicado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en Nueva York

Se ha estancado el progreso en la educación, la salud y la nutrición de amplios sectores de la población , socavando así las capacidades necesarias de los humanos para lograr una buena vida. Ha limitado las oportunidades y el acceso a los recursos económicos, sociales y políticos.

El informe titulado Humanidad dividida: confrontando la desigualdad en países en desarrollo detalla que la desigualdad extrema es casi seguro que descomponga el tejido que mantiene unida a la sociedad y la extrema desigualdad contradice los principios más fundamentales de la justicia social, detalla.

LAS CIFRAS

De la población más acaudalada, 1% controla 40% de la riqueza total en el mundo, lo que ejemplifica que la desigualdad global en los ingresos ha ido en aumento en los últimos 20 años, apunta la ONU.

El informe agrega que aunque el mundo es hoy más rico que nunca, aún hay 1,200 millones de personas que viven en la pobreza.

La mitad más pobre de la población apenas posee 1% de las riquezas totales en el mundo.

Durante las últimas dos décadas, la desigualdad en el ingreso ha crecido en promedio 11 por ciento (...) Como resultado, una mayoría significativa de la población mundial vive hoy en sociedades que son más desiguales que hace 20 años , asentó el texto.

Esto pese a la inmensa riqueza creada mediante impresionantes crecimientos de la economía.

Alertó que una mayor desigualdad socava el desarrollo al obstaculizar el progreso económico, debilitar la vida democrática y amenazar la cohesión social, y que luego de cierto nivel este fenómeno afecta los esfuerzos de reducir la pobreza y la calidad de las relaciones públicas y políticas.

El PNUD puntualizó asimismo que en los países en desarrollo, la desigualdad en el ingreso ha aumentado en promedio 11% entre 1990 y el 2010, y 75 % de las viviendas en estas naciones viven ahora en sociedades más desiguales que hace dos décadas.

La evidencia muestra que los aumentos en la desigualdad durante las últimas dos décadas se debieron en buena medida a los procesos de globalización comercial y financiera que debilitaron las posiciones de negociación de la fuerza de trabajo frente a la movilidad del capital , afirma.

Criticó además que las medidas monetarias han enfatizado la estabilidad de los precios por encima del crecimiento, que las políticas del mercado de trabajo hayan debilitado a la fuerza laboral y que los gobiernos privilegien la consolidación fiscal por encima del gasto social y la tributación progresiva.

La humanidad sigue estando profundamente dividida. Y las tendencias recientes no son muy alentadoras , enfatizó el PNUD.

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