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Política

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Debe haber colaboración entre poderes: José Mario de la Garza

El debate no tiene por qué espantar a nadie, pero sí la imposición, asegura José Mario de la Garza, presidente de la Barra Mexicana de Abogados.

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El gobierno de Andrés Manuel López Obrador no podrá combatir la corrupción y la inseguridad eficazmente si mantiene una confrontación con el Poder Judicial; por ello, el reto para este año es establecer una relación de coordinación y colaboración entre los tres poderes de la Unión, consideró José Mario de la Garza.

En entrevista, el presidente de la Barra Mexicana de Abogados planteó que esta administración arrancó con diferentes frentes abiertos derivado de algunas decisiones que ha tomado como la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, la creación de la figura de los superdelegados, así como la reducción de salarios a funcionarios públicos, lo cual ha afectado su relación con el Poder Judicial, con los gobernadores, con los empresarios y otros funcionarios públicos.

El debate, dijo, no debe espantar a nadie, pero sí la imposición.

“Sí nos preocupa también la construcción de los debates y las conclusiones a las que se pueda llegar. En algunos hemos visto a un presidente de la República que quiere imponer, que quiere que las propuestas que ellos están lanzando sean las que prevalezcan, y que no se permita que a los otros poderes y los otros actores también se les pueda escuchar y se pueda construir un diálogo que le sirva a México”, expuso.

En ese sentido, manifestó que lo importante es que en México se construya un diálogo que sirva y que no parezca una Torre de Babel en donde nadie se entiende.

Pensar que tú lanzas como propuestas de nuevo gobierno el combate a la corrupción, el combate al crimen organizado y empiezas con una confrontación con el Poder Judicial porque quién puede pensar que con el Poder judicial tienes una buena relación, si tienes a todos los funcionarios amparándose contra una ley que propone el Ejecutivo. Difícil se antoja que puedas combatir la corrupción sin un poder judicial que te acompañe y que pueda ayudar también a combatir la violencia y la corrupción que hay en el país.

De la Garza puntualizó que es claro que el Poder Judicial se tiene que transformar de fondo y repensar cuál es el modelo que requiere un país como México, pero no hay manera de establecer un plan de reforma cuando inicias con una confrontación.

“Sí hay una agenda de reformas que se tendrán que discutir, pero no se va a lograr golpeteando al Poder Judicial. Nadie que pretenda reformar al Poder Judicial lo logra de esta manera”.

Comentó que habrá dos momentos que podrían ayudar a mejorar la relación entre el poder Judicial y el Ejecutivo: uno es la elección de quién será el presidente de la SCJN y el otro quién ocupará la vacante que dejará la ministra Margarita Luna Ramos.

Habrá que ver a quién se designa en esa terna porque eso puede generar un puente de diálogo y un factor de distensión.

Implementar las reformas, otro desafío

José Mario de la Garza consideró que otro de los desafíos que enfrenta la administración que está iniciando es implementar las reformas aprobadas en el sexenio anterior, porque, indicó, México se ha caracterizado por ser un país donde se hacen reformas estructurales, reformas constitucionales, reformas de gran calado, pero el problema es cómo se implementan.

“Nuestro reto como país es cómo logramos que las propuestas de reforma que se hacen en el país se aterricen y se puedan implementar correctamente para que el ciudadano pueda ver el beneficio que se le prometió, porque a veces esas reformas no llegan a adquirir raíz como permanecer, hay una volatilidad en lo que se pensó que era una gran idea, ahora resulta que no lo es”, sostuvo.

En ese sentido, el presidente de la Barra Mexicana de Abogados expuso su preocupación porque algunas de las reformas aprobadas se planteen cancelar como la educativa.

Por otra parte, refirió que éste debe ser el año de los ciudadanos y de las organizaciones de la sociedad civil para que puedan aliarse e incidir en la agenda pública.

“Es un gran reto porque también ha habido un gran descrédito para las organizaciones de la sociedad civil y ha habido cuestionamientos, pero a partir de esa crítica, hay un reto para organizarnos de mejor forma y ser eficaces para plantear propuestas concretas”, dijo.

lidia.arista@eleconomista.mx

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