Luego de que el gobierno de Estados Unidos anunció que requerirá a pasajeros de vuelos una prueba negativa de Covid-19 para permitirles el ingreso al país, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, insistió en que los controles epidemiológicos en aeropuertos, e incluso en centros comerciales y restaurantes, tienen grandes limitantes para frenar los contagios.

En conferencia de prensa en Palacio Nacional, el médico especialista argumentó que el caso del ciudadano de Reino Unido que ingresó a México sin síntomas, pero siendo portador de la nueva variante del Covid-19, es un ejemplo de dichas limitaciones.

“Justamente la condición de este paciente ciudadano británico ilustra que los mecanismos de control potenciales tienen sus grandes limitaciones. Es una persona que viene completamente asintomática, no existe absolutamente ningún elemento sobre el cual se pudiera considerar que estaba enfermo.

“El monitoreo de temperatura, por ejemplo, tiene enormes limitaciones y se usa por todo el mundo. Se usa en aeropuertos, en centros comerciales, en restaurantes, se usa por todos lados. Estoy seguro que quien fabrica los termómetros ha hecho un buen negocio, pero en términos técnicos tiene una utilidad sumamente pobre como un mecanismo de tamizaje de personas enfermas” dijo.

López Gatell indicó que la persona originaria de Reino Unido que llegó a Tamaulipas, presentó posteriormente síntomas graves de la enfermedad, mismos que -consideró- no pueden ser atribuidos a la nueva variante del coronavirus SARS-CoV-2.

“No hay una condición particular que se le pueda atribuir a la nueva variante; su  comportamiento no es distinto”, mencionó.

jorge.monroy@eleconomista.mx

kg