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Política

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Chiapas, bastión del Verde que puede llevar a la ruptura

Encabezados por Eduardo Ramírez Aguilar, integrantes del PVEM buscan que uno de los suyos sea el abanderado para la gubernatura.

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Un estado del sur del país sumido en la pobreza, Chiapas es actualmente escenario de una disputa por el poder local entre el PRI y el PVEM, fuerzas políticas que, coaligadas a nivel nacional junto con el Panal, postulan a José Antonio Meade a la Presidencia de la República y quien podría ser el afectado en términos de votos.

Ruptura o negociación es el dilema entre priistas y pevemistas chiapanecos rumbo a los comicios locales del próximo 1 de julio.

Enterado a larga distancia, dos días antes del acuerdo alcanzado entre las cúpulas del Revolucionario Institucional y del Verde Ecologista de México a nivel nacional para, “imponer” al priista Roberto Albores Gleason como candidato de la coalición PRI-PVEM-Panal y los partidos locales Chiapas Unido y Mover a Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar renunció en la plaza pública, el pasado 21 de enero, a su militancia pevemista y, por ende, al cargo de presidente del PVEM en Chiapas y a su curul en el Congreso local donde presidía la Junta de Coordinación Política.

Asimismo, 14 de 16 diputados locales pevemistas renunciaron al partido un día antes, arguyendo que el PVEM es la primera fuerza política en aquella entidad federativa y que se estaba ignorando su peso electoral en la designación del candidato a gobernador.

Hombre cercano a Manuel Velasco Coello, gobernador de Chiapas, y el único mandatario estatal de origen pevemista en el país, de quien fue secretario general de Gobierno, el apodado Jaguar Negro y a quien la dirigencia nacional del Verde Ecologista no aceptó la renuncia, como tampoco la de los legisladores locales, encabeza desde entonces lo que se conoce como “la rebelión verde”.

El 19 de enero por la noche, la dirigencia nacional del PRI designó a Luis Enrique Miranda Nava, exsecretario de Desarrollo Social y con fama de duro para la negociación política, como su delegado especial en Chiapas.

Sin revelar nombres, Ramírez Aguilar denunció el pasado fin de semana, a través de un video que publicó en redes sociales, que es objeto de amenazas e intimidaciones, y tras encabezar una marcha en la capital chiapaneca el domingo último, amagó de nueva cuenta con emprender camino solo, seguro de que tiene el respaldo suficiente para intentar suceder en el cargo a Velasco Coello.

“Lamento la manera como quieren someter la dignidad de miles de chiapanecos que no estamos dispuestos a dejarnos”, retó.

Todo esto, después de que, en medio de la crisis política entre priistas y pevemistas, literalmente al cinco para las 12 de que venciera el plazo legal, el martes 23 de enero, los representantes de la coalición Todos por Chiapas pudieron cumplir con el registro formal de la misma ante el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana de la entidad.

Aunque los dirigentes partidistas han dicho que se designará al candidato a gobernador de esa coalición de entre varios aspirantes, incluidos Albores Gleason y Ramírez Aguilar, el hecho es que sólo el priista cumplió con el requisito de registrar su precandidatura ante el órgano electoral local y por tanto, según explicó Julián Nazar, presidente del PRI local, es quien puede hacer proselitismo.

Aclaró también el dirigente priista que su partido no cuenta con dinero para organizar una elección abierta a militantes y simpatizantes, como exige Ramírez Aguilar, para nominar al candidato de la coalición.

El pasado lunes unos 400 jóvenes chiapanecos de Nueva Alianza renunciaron al partido turquesa y anunciaron su apoyo a Andrés Manuel López Obrador, inminente candidato presidencial de la coalición Morena-PT-PES, la misma que postula a Rutilio Escandón, extitular del poder Judicial local, a la gubernatura de Chiapas.

María Elena Orantes López aspira a candidata a gobernadora, ahora por la alianza Chiapas al Frente, que integran el PRD-PAN-MC; hace seis años, la diputada federal contendió por el poder abanderando al PRD-PT-MC.

En los comicios de gobernador del 2012, el PVEM se alzó con el triunfo al obtener 646,044 votos; el PRI alcanzó 596,231 sufragios, ubicándose en segundo lugar. Seis años antes, ganó la gubernatura la coalición PRD-Convergencia-PT, con Juan Sabines. En el 2006 el PRI compitió solo.

Además de la gubernatura, en Chiapas, cuyo padrón electoral suma 3 millones 557,782 electores y, según cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, en el 2016, 4 millones 114,000 chiapanecos (77.1% de la población) se encontraban en situación de pobreza, se disputarán 40 diputaciones locales y 122 presidencias municipales en los próximos comicios. El PVEM gobierna en 58 alcaldías y ocupaba 16 curules en el Congreso chiapaneco.

EL DATO

El Consejo General del INE decidió, por unanimidad, multar al Partido Verde con 10.8 millones de pesos por simular gastos por servicio de aereotaxi en su Informe de Fiscalización 2013.

La investigación de la Unidad Técnica de Fiscalización del INE demostró que el partido reportó la adquisición de 34 viajes de avión y entregó supuestas facturas por tal gasto, pero los viajes no se realizaron.

El Partido Verde consignó que pagó 5.4 millones de pesos a una empresa por este servicio de taxi aéreo; pero la bitácora proporcionada por la Dirección General de Aeronáutica Civil y la empresa negaron dichos vuelos. (Con información de D. Villanueva)

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