El presidente de México, Felipe Calderón, iniciará el miércoles una visita de 24 horas a Cuba destinada a relanzar la vieja amistad entre ambos países tras un distanciamiento de una década, en la que no prevé reunirse con disidentes, a diferencia de su antecesor Vicente Fox.

En la anterior visita de un mandatario mexicano a la isla, Fox se reunió con disidentes cubanos en febrero de 2002, un mes antes de que los lazos bilaterales se deterioraran en el marco de una cumbre de la ONU en Monterrey (norte de México).

"Fox me invitó (en 2002) y como fue una invitación de él, yo sí acudí", dijo a la AFP el disidente Elizardo Sánchez, quien preside la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, aclarando que ahora no ha recibido invitación para reunirse con Calderón.

Las opositoras Damas de Blanco tampoco tienen previsto reunirse con el mandatario mexicano, según dijo su líder, Berta Soler, quien expresó que sería "positivo" que el visitante "se reuniera con alguien de la sociedad civil" para informarse sobre los derechos humanos en Cuba.

"Yo he oído que él viene y va a tocar (el tema de) derechos humanos, esto es algo positivo, pero fuera más positivo realmente si se reuniera con alguien de la sociedad civil, porque el gobierno cubano no le va a decir la realidad", dijo Soler a la AFP.

Calderón y su homólogo cubano Raúl Castro hablarán sobre petróleo y la deuda cubana con México, que ascendía a 415 millones de dólares en 2010. Además, analizarán concertar las posturas de sus países en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, según fuentes mexicanas.

Pero el objetivo principal de la visita es relanzar las relaciones bilaterales, que fueron muy cordiales cuando México era gobernado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que después de siete décadas perdió el poder en el 2000.

México, único país latinoamericano que resistió las presiones de Washington en los años 60 y se negó a cortar lazos diplomáticos y comerciales con la Cuba comunista, se alejó de la isla bajo el gobierno de Vicente Fox (2000-2006), del derechista Partido Acción Nacional (PAN), el mismo de Calderón.

Ambos países tienen una extensa frontera marítima en el Golfo de México, zona de yacimientos petroleros que comenzaron a ser explorados en la zona económica exclusiva cubana, y se prevé que Calderón exprese la voluntad de la petrolera estatal mexicana de participar en estos proyectos, según fuentes mexicanas.

México fue por décadas el principal socio comercial latinoamericano de Cuba y su papel fue crucial para que la isla enfrentara el embargo estadounidense y el aislamiento en el continente.

Pero en la última década Cuba sumó nuevos aliados políticos y socios comerciales en la región, principalmente Venezuela y Brasil, que han invertido en una refinería petrolera en Cienfuegos (centro-sur de la isla) y en la construcción de un megapuerto en Mariel (al oeste de La Habana), respectivamente.

"No creo que México pueda sustituir a nadie, pero puede recuperar una posición, porque después de Brasil es la principal potencia económica latinoamericana. Ojalá esa sea la aspiración" de Calderón, declaró a la AFP el analista Aurelio Alonso, de la revista Casa de las Américas.

Calderón llegará hacia el mediodía local (16H00 GMT) y antes de sostener conversaciones con Raúl Castro en el Palacio de la Revolución, colocará una ofrenda floral en el monumento al héroe cubano José Martí. Por la noche tendrá una cena privada con el presidente cubano.

El jueves por la mañana, tiene previsto reunirse con el cardenal Jaime Ortega, según fuentes mexicanas, y luego partirá a Haití. Desde allí viajará a Colombia para participar en la Cumbre de las Américas.

Vicente Fox visitó Cuba en febrero de 2002, un mes antes del incidente conocido como el "comes y te vas", cuando pidió al entonces presidente cubano Fidel Castro retirarse de la cumbre de la ONU en Monterrey antes de que llegara el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush.

La tensión en la relación diplomática vivió su momento más álgido en 2004 cuando ambos gobiernos retiraron a sus embajadores durante unos meses.

Fidel Castro, que en 2006 entregó el mando a su hermano Raúl por problemas de salud, estuvo exiliado en México y desde ahí preparó su expedición en el yate "Granma" en 1956 para iniciar la lucha guerrillera en la Sierra Maestra que lo llevó al poder en 1959.

MIF