En los últimos años, en el Distrito Federal se redujo 80% la actividad industrial para dar paso a la oferta de servicios y comercio lo que, en opinión del Consejo Económico y Social de la ciudad, es un gran error.

El presidente del órgano, Juan de Dios Barba, comenta que aunque las restricciones ambientales aceleraron esa migración, en vez de un éxodo masivo a otros estados, debió existir en la capital una transformación de la industria, al pasar de la maquila y manufactura a la generación de tecnología y patentes científicas.

Entrevistado por El Economista, asegura que los relativamente bajos niveles de inseguridad pública en el DF, en comparación con otros estados de la República Mexicana azotados por el crimen organizado, ayudan a mantener la atracción de capitales y nuevas empresas.

Detalla que se pasó de 314,000 unidades económicas en el 2010, a 325,000 actualmente; sin embargo, menos de 1.5% de ellas corresponde al campo de la tecnología. Es aquí -comenta- donde está el espacio de oportunidad.

SIN PRESUPUESTO PARA AVANZAR EN SU AGENDA

El empresario, ex dirigente de la Coparmex DF, reconoce que desde su nombramiento al frente del organismo, a inicios del 2012, el Consejo se ha mantenido bajo el radar mediático, debido a falta de presupuesto, mientras -dice- ha operado gracias a aportaciones de los bolsillos particulares de los consejeros.

Aunque desde la Asamblea del Distrito Federal se le asignó al Consejo un presupuesto para este año de 200 millones de pesos, a la fecha no han podido echar mano de él, debido a que las partidas no habían sido redirigidas desde el gobierno por funcionarios de segundo nivel al fideicomiso bancario del Consejo de manera inmediata.

Añade que esto, al parecer, está a unos días de resolverse, por lo que a la brevedad anunciará acciones específicas de impulso de políticas públicas en la agenda para la digitalización de la ciudad; una de ellas, la disposición de Internet de banda ancha en toda la capital del país.

Comenta que a pesar de las buenas intenciones del gobierno capitalino, ha existido discordia en mandos medios que no comparten la visión del Jefe de Gobierno , por lo que la explotación y promoción del capital humano e infraestructural en materia de desarrollo tecnológico y científico han sido insuficientes.

El centro del desarrollo tecnológico del país debe estar en el Distrito Federal porque aquí está 20% de la economía, 70% de la inversión Extranjera Directa y la máxima conectividad entre las principales instituciones educativas, además de los más grandes corporativos; donde se pueden derivar todos estos proyectos a otros estados de la República , manifiesta Barba.

    325,000 unidades económicas hay en la ciudad de México actualmente.

    1.5 por ciento de esas unidades económicas se enfoca al campo tecnológico.

    200 millones de pesos es el presupuesto asignado para el Consejo Económico y Social para este año, pero no han podido disponer de él.

eramirez@eleconomista.com.mx