Seis años después de las polémicas elecciones presidenciales del 2006, el Instituto Federal Electoral (IFE) ordenó la destrucción de las boletas electorales utilizadas, que dieron el triunfo al presidente Felipe Calderón, asimismo de las elecciones celebradas este año.

La preparación, traslado y destrucción se realizarán del 12 al 26 de noviembre. Las juntas distritales del IFE contrataran vehículos para el traslado de la documentación y a las empresas que se encargarán de su destrucción.

El IFE argumentó que el mantenimiento y resguardo de las 32 bodegas implica un costo anual de 12 millones 842,565 pesos.

Los consejeros afirmaron que el 2 de noviembre del 2011, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos decidió declarar inadmisible una petición para no destruir el material electoral.

Las juntas locales ejecutivas realizarán una investigación sobre las alternativas existentes en su entidad, que permitan destruir la documentación electoral del 2006 , precisa el documento.

El representante del PRD, Camerino Márquez, sentenció: No podrán ocultar la historia, hubo fraudes y venimos de reiteradas prácticas fraudulentas, y en esta ocasión pareciera que lo que se quiere es acatar una instrucción de borrar cualquier elemento que lo pruebe .

El consejero electoral, Francisco Guerrero, respondió que la destrucción de las boletas no es un capricho o venganza del IFE. Esto no es producto de ningún tipo de actitud de índole política; es simplemente el ejercicio de las atribuciones que expresamente nos manifiesta la ley , expresó.

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