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Opinión

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Soy traidor a la patria

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Fausto Pretelin Muñoz de Cote | Globali… ¿qué?

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Escapa de la racionalidad calificar a un individuo como traidor a la patria si su deseo es terminar con la violencia.

Si de la lámpara de Aladino surgen tres deseos y dos de ellos consisten en que en México ya no habrá violencia desenfrenada ni decapitados ni desaparecidos, y el otro deseo es la recuperación del territorio por parte del Estado, es decir, quitarles el control del mismo a grupos criminales, la vida en México sería mucho más grata.

La gente no tendría miedo de viajar por carreteras ni de recorrer el estado de Sinaloa pensando en balaceras.

Aladino pondría una sola condición: perder la nacionalidad mexicana. Es decir, uno se convertiría en un paria. Como supuesto, el tercer deseo consistiría en la obtención de documentos burocráticos para obtener otra nacionalidad y un permiso para continuar viviendo en México.

¿Es traidor a la patria el mexicano que le pide tres deseos a Aladino, todos ellos con el objetivo de que la violencia por fin desaparezca?

Da lo mismo que sea Alemania, Francia o Estados Unidos, o inclusive los tres países o más, los que ayuden a México a frenar la violencia.

Es curioso, Estados Unidos es el principal socio comercial de México, pero la traición a la patria consiste en abrirles la puerta a agentes de inteligencia que se juegan la vida y en ocasiones la pierden en este país.

Si Estados Unidos pide la extradición de Rocha Moya, el gobierno de la presidenta Sheinbaum la rechaza pese a que tiene firmado el tratado de extradición. ¿Quién traiciona a la patria y a la Constitución?

La estrategia educativa consiste en forzar la permanencia social a un solo grupo étnico en detrimento de una visión global: con el etnocentrismo se incuban las guerras; con el geocentrismo, se desactivan.

Las actas de nacimiento y los pasaportes controlan los movimientos migratorios y reducen la libertad de movimiento. Una especie de determinismo nacionalista reduce los grados de libertad de las personas.

Los niveles de intolerancia nacionalista imponen a una persona elegir tequila sobre vino tinto y tortillas sobre pan. Todo por el orgullo de sentirse mexicano.

El presidente François Mitterrand decía que el nacionalismo es la guerra. Agregaría que el nacionalismo se tutea con el fascismo. Mussolini conocía del tema.

Fidel Castro fue un genio en la manipulación nacionalista. Logró eliminar las libertades de los cubanos transfiriendo a Estados Unidos la creación de todos los males.

Putin tiene en la manipulación nacionalista su principal obsesión: recorrer las fronteras a su antojo violando el derecho internacional.

Trump y Netanyahu despliegan una estrategia bélica en contra de jueces de tribunales internacionales. Una guerra contra el multilateralismo demuestra que no están sujetos del derecho internacional.

¿Quiénes traicionan a la patria?

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Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.

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