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El T-MEC ya no alcanza

Carlos Alberto Martínez Castillo | Auctoritas
Desde la entrada en vigor del TLCAN el comercio exterior ha sido un elemento central para el desempeño de nuestra economía, en 1994 nuestras ventas al exterior eran de 60 MMDD anuales, 32 años después alcanzamos los 690 MMDD. Las ventajas han sido enormes, 10 millones de mexicanos trabajan en áreas ligadas a las exportaciones y hemos tenido un acceso privilegiado al mercado más grande del mundo. Los grandes beneficios de aquella idea neoliberal, sin embargo, no alcanzaron a extenderse a todo el país dejando a las regiones sur-sureste fuera de esta dinámica no por culpa de la política de apertura comercial, sino por las limitaciones industriales. Lamentablemente como ocurrió alguna vez con el petróleo, el país prácticamente se recargó en el tratado comercial como fuente casi única de desarrollo. El experimento del petróleo fracasó porque nunca nos llevó al estadio de nación desarrollada como sí ocurrió con otros países notablemente Noruega, que, desde un inicio, asoció corporativamente a sus ciudadanos con la industria energética. Por su parte, el libre comercio se está quedando corto para las necesidades del país y lo será aún más con las revisiones anuales al T-MEC y la reconfiguración de la arquitectura comercial global.
El T-MEC como principal fuente que alimenta el crecimiento económico, involuntariamente provocó el abandono del mercado interno a lo que se suma el haber dejado crecer la inseguridad pública, la debilidad en la interconexión de bienes y personas dentro del país, un gasto del gobierno que prioriza gasto corriente y no a inversión, con miles de Pymes sin apoyo para desarrollarse y el sistema financiero que no se robustece lo suficiente. Las cosas se están complicando por la incertidumbre que genera las revisiones anuales del tratado comercial que se conjugan con la falta de estado de derecho acrecentada por la reforma judicial, el constante cambio de reglas y lo apretadas que están las finanzas del gobierno para detonar actividad económica que no sea el consumo sin productividad de por medio. Con base en la encuesta de Banxico, la empresa Bloomberg, ha comunicado que, a raíz de la decisión de EU de hacer revisiones anuales al T-MEC; el 59% de los especialistas no está seguro sobre la coyuntura para invertir en México y el restante 41% la considera francamente desfavorable. En los meses de marzo, mayo y julio el 0.0% pensaron que era buen momento para iniciar un negocio, lo más grave es que el 68% cree que el clima de negocios seguirá igual, el 7% piensa que empeorará y el 24% espera que en algo mejore. Aunque se espera que el T-MEC siga adelante es lógico pensar que en cada revisión algo se perderá y más si no hacemos las inversiones para llevar infraestructura energética (luz - gas) a todo el territorio en especial, al sur. Bajo esta lógica es imperativo fortalecer el mercado interno reorientando el gasto público hacia infraestructura, apoyar la inclusión financiera y revertir la reforma judicial de lo contrario nos condenamos al estancamiento económico crónico.

