Lectura 5:00 min
El resurgimiento de Pemex

Opinión
Después del marcado abandono y saqueo del que fuera objeto Petróleos Mexicanos (Pemex) durante los gobiernos neoliberales, los cuales apostaban por el sistemático desmantelamiento y privatización de la empresa paraestatal, empieza a cambiar y mejorar el panorama para el gigante petrolero mexicano, lo cual será benéfico para la nación y también para la viabilidad financiera de Pemex.
Resulta que, con la llegada de los gobiernos de la cuarta transformación, el anterior y el presente, no solamente se detuvo la caída libre en la que estaba inmerso Pemex debido a su enorme endeudamiento, por la extracción de los recursos que generaba y por la falta del apoyo gubernamental, sino que ahora ya se habla de su evidente resurgimiento de acuerdo con datos duros reportados sobre la producción de combustibles y reestructuración financiera.
Las millonarias inversiones realizadas por el expresidente Andrés Manuel López Obrador durante su mandato para la rehabilitación de las seis refinerías instaladas en el país (Hidalgo, Oaxaca, Veracruz, Guanajuato, Tamaulipas y Nuevo León), para la construcción de la refinería Olmeca, en Tabasco, y para la adquisición de la refinería Deer Park, en Texas, Estados Unidos de América, han permitido que la producción de combustibles haya alcanzado su nivel más alto en una década.
El resurgimiento de la producción de combustibles en el país amenaza con afectar a las refinerías estadounidenses, toda vez México está dejando de ser el principal comprador de combustibles del vecino país del norte. Las importaciones de gasolina y diésel de Petróleos Mexicanos (Pemex) cayeron en 2025 a su nivel más bajo en 16 años, según datos de la paraestatal, debido a la operación de sus refinerías a las tasas más altas en una década.
La puesta en marcha de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, así como la entrada en operación de la unidad de coquización en la refinería de Tula, que convierte el fuelóleo residual en combustibles de mayor valor, explican el incremento en la producción de combustible en México. Es de reconocer que el expresidente López Obrador, tenía razón en su apuesta por el rescate de la industria petrolera nacional, ya que hoy la nación es menos dependiente de las importaciones de combustibles al imprimir mayor valor agregado a producción petrolera.
Adicional a esta buena noticia, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, durante su participación en la conferencia matutina de la presidente Claudia Sheinbaum, reveló que la deuda financiera de la empresa se redujo en alrededor de 20,000 millones de dólares, respecto a 2018, ubicándose en su nivel más bajo de los últimos 11 años, producto de la disciplina financiera y coordinación con las Secretarías de Hacienda y de Energía.
Las albricias continuaron, ya que el funcionario explicó que, con base en un programa de financiamiento coordinado con Banobras y recursos propios, Pemex logró el pago a proveedores por casi 400,000 millones de pesos en 2025, lo que permitió a la paraestatal normalizar operaciones y fortalecer cadenas productivas.
Destacó que estas acciones, fueron recibidas de manera positiva por agencias calificadoras, que mejoraron por primera vez en más de una década la calificación crediticia de Pemex. En el tema operativo, Víctor Rodríguez comentó que la paraestatal compensó la declinación de campos maduros y estabilizó la producción. Indicó que procesamiento de crudo consiguió alrededor de 1.5 millones de barriles diarios, con aportaciones notables de las refinerías Olmeca, de Tula y Deer Park.
El director general de Pemex resaltó que la empresa aumentó la producción de gasolinas, diésel y turbosina, es decir, refinados de alto valor, y disminuyó residuales como el combustóleo. Dijo que la meta es alcanzar 80% de destilados de alto valor, al destacar que el margen de refinación promedió 12 dólares por barril, lo cual -subrayó- confirma que “la refinación es un negocio rentable en beneficio del pueblo de México”.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum externó que estos resultados evidencian que el procesar petróleo en México y contar con ocho refinerías fortalece la soberanía, reduce importaciones y genera valor.
“Hoy tenemos una empresa pública, del pueblo, más integrada y más eficiente”, destacó, al tiempo que señaló que Pemex se recuperó tras décadas de intentos de desintegración y privatización. Celebró la integración vertical de la empresa con un solo corporativo y consejo de administración, conforme al Plan Estratégico de Pemex 2025-2035.
Alguien mintió cuando afirmó, hace unos ayeres, que: “La gallina de los huevos de oro se nos fue secando, se nos fue acabando”, ante el evidente resurgimiento de Pemex, como lo evidencian las cifras mencionadas anteriormente. Ahora solo falta la cereza del pastel: La reducción de los precios de los combustibles como prometió el expresidente López Obrador, lo cual es del interés de todos los mexicanos.