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Mazzucato propone infraestructura digital, talento e innovación

Jorge Bravo | En comunicación
La economista Mariana Mazzucato no defiende un Estado más grande, sino que México necesita ser un Estado mucho más capaz.
El documento Transformación del Estado para el Plan México: un enfoque orientado a la misión para lograr prosperidad compartida sostiene que el éxito del Plan México no dependerá de nuevos anuncios ni de más inversión privada, sino de que el gobierno construya capacidades para coordinar, innovar, digitalizar y ejecutar políticas públicas. Sin capacidad digital propia, el Estado no puede cumplir el Plan México.
Mazzucato es una influyente economista sobre política industrial e innovación. Dirige el Instituto de Innovación y Propósito Público de la University College London. Es autora de El Estado emprendedor y Misión economía; defiende que el Estado también crea mercados, asume riesgos que el sector privado evita y orienta la innovación hacia objetivos públicos. Sheinbaum la recibió en octubre de 2024. El Plan México retomó el concepto de Estado emprendedor de la autora, pero sin construirlo.
Mazzucato, junto con Lara Merling, revelan en su estudio que México invierte poco en investigación, desarrolla pocas capacidades tecnológicas, mantiene enormes desigualdades regionales, depende demasiado de cadenas globales de valor y no logra convertir el nearshoring en mayor productividad.
Poco de lo que Mazzucato propone en materia digital es inédito e innovador, pero conviene retomarlo para ver si a ella sí le hacen caso. Plantea construir infraestructura pública digital que llegue a todo el territorio nacional, crear un laboratorio permanente de innovación pública, fortalecer las capacidades digitales del gobierno, invertir en formación continua de servidores públicos y evaluar las políticas como portafolios de innovación y no como programas aislados, condiciones para que la estrategia industrial del gobierno funcione. Esa capacidad todavía no existe.
El laboratorio público de innovación ya existe en otros países. Reino Unido creó el Government Digital Service. Chile tiene un Laboratorio de Gobierno en el Ministerio de Hacienda. Incluso México tuvo un experimento, el Laboratorio para la Ciudad, activo entre 2013 y 2018. Después se creó la Agencia Digital de Innovación Pública en la CDMX dirigida por José Peña Merino, quien ahora es el secretario de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones federal.
Lo interesante es el diagnóstico de por qué esos ensayos e instituciones fallan: un laboratorio de innovación pública sin mandato legal, sin presupuesto y sin personal de carrera no es una capacidad del Estado, es una ocurrencia de sexenio.
El estudio pide desarrollar infraestructura pública digital, sistemas compartidos de identidad, pagos e intercambio de datos como parte del Estado moderno. Advierte que cuando el gobierno terceriza sus funciones digitales, pierde memoria institucional y las funciones esenciales terminan en manos de proveedores privados. Un gobierno sin capacidad digital propia, gobierna cada vez menos.
Los números que cita el estudio son conocidos aunque desactualizados. México tiene 100.2 millones de usuarios de Internet, 83.1% de la población. La conectividad en hogares cae a 55.5% en Oaxaca, 50.7% en Chiapas y 58.9% en Guerrero. Mazzucato concluye que la brecha digital agrava la brecha productiva. Los territorios con menor capacidad económica, institucional y tecnológica tienen menores posibilidades de participar en la economía y recibir servicios públicos. La brecha digital es el mismo rezago de siempre con otro nombre.
Mazzucato propone reorganizar al Estado alrededor de misiones nacionales que obliguen a coordinar secretarías, banca de desarrollo, empresas públicas, reguladores, universidades y empresas privadas bajo objetivos medibles. La innovación deja de ser responsabilidad de una sola dependencia y pasa a convertirse en un principio transversal del gobierno.
Menciona que México no tiene un laboratorio de innovación (omite las iniciativas de la ATDT como la fábrica de software público) ni una estrategia para que la infraestructura digital llegue al sur y sureste (tampoco menciona a Altán Redes ni CFE Telecom o quizá considera que no son suficientes o no han funcionado), regiones con menor conectividad y mayor rezago productivo.
El estudio insiste en las capacidades humanas detrás de lo digital. Propone capacitación permanente para el servicio público, con la Escola Nacional de Administração Pública de Brasil como referencia (en México tenemos el Instituto Nacional de Administración Pública que tampoco menciona). Sin cuadros técnicos propios, ningún laboratorio digital sobrevive al cambio de administración.
Mazzucato plantea conectar lo digital con lo productivo. La brecha digital no sólo representa una desigualdad social, también es una barrera para la productividad. Sin conectividad universal no habrá digitalización gubernamental. Sin infraestructura digital no habrá innovación regional. Sin datos no habrá mejores políticas públicas.
El estudio llama a construir capacidades permanentes dentro del Estado e innovación institucional. Laboratorios públicos, infraestructura digital compartida, talento tecnológico, aprendizaje continuo y evaluación basada en resultados. México arrastra un sistema de innovación débil, inversión en investigación y desarrollo entre las más bajas de la OCDE y limitada conexión entre universidades, empresas y gobierno. La creación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación representa un avance, pero su presupuesto no refleja la magnitud del desafío.
Sheinbaum adoptó el marco conceptual de Mazzucato desde que era Jefa de Gobierno. Pero sin presupuesto y sin cerrar la brecha digital, el Plan México corre el riesgo de repetir el patrón de anuncios ambiciosos sin capacidad estatal suficiente para cumplirlos.
Mazzucato no le pide al gobierno mexicano una revolución tecnológica, pero sí construir dentro del Estado capacidad digital con infraestructura, talento e innovación. La transformación digital comienza con instituciones capaces de utilizar la tecnología para crear valor público.
X: @beltmondi

