Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

Inflación: el rebote que exhibe a Banxico

main image

Enrique Campos Suárez | La gran depresión

Enrique Campos Suárez

No todos los integrantes de la Junta de Gobierno del Banco de México recibieron ayer los datos inflacionarios del Inegi como un balde de agua fría. Mientras algunos quizá consultan en Palacio los pasos a seguir, en las oficinas del subgobernador Jonathan Heath resuena un “se los dije”, tras su advertencia reiterada de no cantar victoria antes de tiempo.

Sirve para su buena fama recordar que Heath advirtió en diciembre pasado que “existe un riesgo de daño a la credibilidad sobre el objetivo del banco central entre los especialistas y el mercado si bajamos tasas prematuramente”. Pero esto ya no se trata del currículum del único guardián de la prudencia, sino justamente de cómo rescatar la credibilidad de toda la Junta de Gobierno.

Por más que las áreas de propaganda del régimen estén en plena redacción de los pretextos: es que la guerra, es que los energéticos, es que es el jitomate; lo real es que los subíndices más relevantes de la inflación subyacente se han mantenido fuera de rango desde hace mucho tiempo.

Es innegable que el mayor beneficiado de un dinero más barato es el gobierno federal que puede disminuir su carga financiera, cómo olvidar que esa mayoría que bajó las tasas de forma acelerada envió un mensaje al mercado con un “ya terminamos el trabajo”.

Suman al menos seis meses en que la tasa de interés de referencia del Banxico está en el terreno neutral, ahí donde no tiene los efectos esperados en el combate a la inflación.

Quizá sea mucho pedir en estos tiempos a un organismo gubernamental, así navegue con bandera de autónomo, que acepte su responsabilidad y haga un mea culpa, eso no va con la 4T. Pero, al menos, deberían poner manos a la obra con un primer paso determinante: modificar sus expectativas inflacionarias hacia la realidad de estar lejos, muy lejos de la meta, que no buen deseo, de una inflación general de 3.0 por ciento.

Por supuesto que el siguiente paso es una negativa rotunda para bajar la tasa de interés mañana, faltaba más. Pero, además, deben dejar abierta la puerta para actuar en el sentido contrario, en la ruta restrictiva y no descartar futuros incrementos en el tipo de interés.

En México con instituciones erosionadas, Banxico todavía tiene una rendija para rectificar mediante argumentos técnicos y así poder explicar por qué una mayoría optó por una postura tan laxa. Claramente tendrán un problema de narrativa monumental, pero es preferible corregir que persistir en el error.

Los datos son tan tercos que hoy queda claro que la inflación no está en ese anunciado proceso de convergencia, sino en un preocupante rebote; y toca a esa misma mayoría decidir si quieren salvar su orgullo o el poder de compra de la moneda.

Nadie está esperando disculpas, solamente una rectificación clara que permita al Banco de México no quedar en la condición de tantos otros organismos de este país, de ser instituciones autónomas solo en el papel, mientras que el peor impuesto de todos, la inflación, termina de roer los bolsillos de los mexicanos.

Suman al menos seis meses en que la tasa de interés de referencia del Banxico está en el terreno neutral, ahí donde no tiene los efectos esperados en el combate a la inflación.

En México con instituciones erosionadas, Banxico todavía tiene una rendija para rectificar mediante argumentos técnicos y así poder explicar por qué una mayoría optó por una postura tan laxa.

Enrique Campos Suárez

Su trayectoria profesional ha estado dedicada a diferentes medios. Actualmente es columnista del diario El Economista y conductor de noticieros en Televisa. Es titular del espacio noticioso de las 14 horas en Foro TV.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete