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Educar para pensar: la fiesta de Rodolfo Vázquez

Fausto Pretelin Muñoz de Cote | Globali… ¿qué?
Rodolfo Vázquez es el último vestigio del ITAM; del prestigioso campus de San Ángel donde el Departamento de Estudios Generales enseñaba a pensar a los alumnos durante las dos últimas décadas del siglo pasado.
Hoy sería imposible contemporizar a personajes como Carlos de la Isla y el propio Rodolfo. Ambos, profesores eméritos. Ambos apasionados por la enseñanza y por la búsqueda infinita de la verdad.
Rodolfo Vázquez publica “Educar para pensar; del Emilio a la era digital” (editorial Trotta). Se trata de una especie de homenaje que dedica el autor a los pensadores que le han aportado una serie de herramientas lúcidas para aspirar y experimentar la libertad.
“Educar para pensar” es un libro excepcional dentro de la obra prodigiosa que ha escrito el autor sobre la filosofía del derecho.
De Rousseau a Durkheim; de Shiller a Ortega y Gasset; de Tocqueville a Atendt. En todos, Rodolfo Vázquez encuentra caminos armoniosos que lo han llevado a descubrir y perfeccionar sus rasgos de un demócrata liberal.
El libro es, probablemente, el más “desenfadado” de Vázquez. Lo es, porque a manera de tertulia, Rodolfo va invitando (citando) a personajes que complementan las ideas detonadas por los “maestros” del propio autor.
“Un querido amigo, Guillermo Chumacero, me dijo que su padre (Alí Chumacero) puso en sus manos adolescentes las Cartas de Schiller y las Cartas a un joven poeta de Rilke, como parte indispensable de su educación estética y moral. No le faltaba razón”, escribe Vázquez.
La cita que describe Rodolfo es producto de sus costumbres gregaria y amigable que con frecuencia lleva a escena en El Péndulo de la Condesa al reunirse con el propio Guillermo Chumacero y otros amigos.
“No se puede ser libre si no se aprende a pensar”, escribe Vázquez, y en la época actual, la frase representa un duro golpe contra la tiranía de la opinión. “La Ilustración consiste en el hecho por el cual el hombre sale de la minoría de edad”, nos recuerda Rodolfo a Kant.
En el México de hoy la clase político ha regresado a la infancia: desde la tiranía de las mañaneras han destruido el poder judicial, concentrado el poder y devaluado la democracia.
Rodolfo Vázquez cita a Ortega y Gasset: “Es, en efecto, muy difícil salvar una civilización cuando le ha llegado la hora de caer bajo el poder de los demagogos. Los demagogos han sido los grandes estranguladores de civilizaciones. (...) La demagogia esencial del demagogo está dentro de su mente y radica en su irresponsabilidad ante las ideas mismas que maneja y que él no ha creado, sino recibido de los verdaderos creadores”.
“Educar para pensar” es la fiesta de un genio, la de Rodolfo Vázquez. Homenaje a sus maestros convertidos en amigos a quienes nos va presentado en parejas.

