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Distractores mediáticos ante la maldad

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
El que se conquista a sí mismo es el guerrero más poderoso. Confucio
Así como observamos y veremos a los mismos de siempre, intentando desviar la atención de la realidad, con otros datos, como suele suceder en tiempos electorales, porque los excesos que son parte de esa “pérdida de piso”, que les nombran a los debutantes en cargos públicos de cierto nivel, no justifica la actualidad.
México y la mayor parte de su población, está inmersa en todo tipo de cuestionamientos al interior de sus círculos de opinión, los que antes en el siglo pasado e inicios de este, eran las personas dominantes y a quienes se les creía al dar una noticia en la denominada “caja idiota”, dejaron de serlo; por distintos motivos.
La televisión ha dejado huérfanos en el camino, como los ex presidentes, ex ministros, ex gobernadores y los otros, porque siempre hay otros que, al dejar el poder político, que está ligado al económico, por las prebendas de los espacios y sus altos beneficios, les queda la “sabiduría” mal entendida de haber querido hacer más.
Se le llama subirse al ladrillo y vaya que lo notamos hasta en los centros de trabajo administrativo, el valor de las personas se mide por el grado de pertenencia a los resultados, no a los modos, mucho menos a los estados de desánimo por las problemáticas propias del día a día.
Y llegamos hasta aquí por la soberbia dirían algunos, desfachatez afirmarían otros tantos, en la focalización de la foto que hace la mejor toma, en la limpieza de un par de zapatos por dos asistentes, que dicho sea de paso desconocemos el encuadre de las circunstancias, pero la sentencia cayó sobre el ministro presidente de la corte.
Casi todo está en la mira hoy en este país de enormes contrastes, desde los cuestionamientos a la ayuda humanitaria que se le pueda brindar a Cuba, hasta un salón de belleza le nombran, para aplicarle tinte a los legisladores federales.
Lo peor no son los hechos que nos documentan, seguramente la oposición para el desgaste del gobierno en turno, no olvidar que las intermedias tanto de México, como de los Estados Unidos, están a poca distancia, y los adelantados saltan a la vista, con irrupciones hasta grotescas, criticables, pero los memes van más allá.
No es posible creernos todo lo que nos muestran las redes sociales, distractores de ese realismo mágico nos aseguraría el inolvidable GABO, con mayúsculas porque fue un grande de la literatura, con todo y premio Nobel en 1982; no seamos tan apasionados y defensores de lo desconocido.
Las camionetas compradas y que estaban presupuestadas en una partida de la Corte, también la destacaron en la casi diminuta oposición, un escándalo, que duró lo que duran dos trozos de hielo en un whisky en las rocas, escuchando a Joaquín Sabina.
Seamos menos apasionados de los beneficios al margen de una población que desea mejores condiciones de seguridad en el país, los dos “asistentes” que se agacharon a limpiarle el café derramado por uno de ellos al ministro presidente, es un acto no de inferioridad, sino de jugosa y ventajosa publicidad para los de la casa de enfrente, que añoran su regreso a los pinos convertidos en museo.
Hugo Aguilar estuvo ayer en el ojo de un huracán de versiones, que solo pretendían la mayoría de ellas, desacreditar a un personaje de la vida pública del México de la 4T, en ese morenismo que no ha aprendido a lograr divisar por el retrovisor, que sus enemigos y confrontaciones, están hacia adentro y no desde afuera.
ENTRE LÍNEAS
Ya tendremos los datos de cuantas toneladas de aguacate se consumirán en el super tazón LX que se juega el domingo, mientras los productores de Michoacán se quejan por los coyotes que cobran y encarecen hasta la exportación del oro verde mexicano.

