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Descarrilamientos, entre los inmortales

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
¿A quien iba a invitar a mi mesa esta vez? Günter Grass
Asombrados tal vez por la aparición de la Fiscal General de la República, dando conferencia de prensa, más aún por las causas que se apuntan fueron las causantes del descarrilamiento del tren hace un mes en Oaxaca, que dejó 14 muertos y un centenar de heridos.
Se detiene al maquinista del Tren Interoceánico y apuntan a un exceso de velocidad en el asunto que poco a poco va tomando otros matices.
Y es que el exceso de información llega a provocar en el ánimo de las personas, interesadas en estos casos, de accidentes fatales, incidentes como les nombran a los incendios en instalaciones petroleras y hasta estallidos de coche con explosivos, un estado de inconformidad; ante lo increíble de los pronunciamientos.
No nos quedamos como estatuas, petrificados, ante lo probable del atractivo de los anuncios, y la composición de los hechos, desviando la atención de los señalamientos del vejestorio en los durmientes de los tiempos de la revolución, y la nula supervisión que apunta hacia otros responsables.
En eso de repartir culpas somos hasta cierto punto expertos, y no hay espacio de duda de afirmaciones tendenciosas, que intentan descalificar el boletín oficial, previamente cuidado antes de salir a cuadro, porque la experiencia asesora tras bambalinas.
Ernestina Godoy, quien por cierto no se le nota enferma, algunos medios han estado escribiendo que estará poco tiempo en el cargo, y el relevo será el mismo que llegó a la Fiscalía de la Ciudad de México tras su salida, Ulises Ruiz, quien antes de su nuevo encargo hoy, tuvo una parada con pocos reflectores en Morelos, estado alborotado por todo los estropicios que dejó el exfutbolista convertido en “político, Cuauhtemoc Blanco.
Ella se ha pronunciado por el exceso de velocidad, seguramente tras estudios en la mecánica del descarrilamiento, 15 kilómetros por arriba de lo permitido, en una curva es demasiado, sobre todo se sabe que era un tren mixto, de carga y pasajeros a la vez, que iba de Oaxaca a Tabasco en el sureste mexicano.
Los niveles permitidos fueron también observados en las rectas, que aparecieron en la “caja negra”, excediendo en 41 kilómetros por hora, la velocidad el maquinista, que se ha filtrado ha sido detenido junto con otros empleados.
El dictamen empata al cumplirse un mes de ese trágico acontecimiento, que enlutó a decenas de familias en un mes como diciembre de 2025, significativo y sobresaliente en nuestro país, por las fechas que se conmemoran y donde los viajeros iban a visitar a seres queridos.
Fueron pocas las obras insignia de la administración del expresidente López Obrador, a quien se ha criticado por no salir a cuadro, ni siquiera a dar el pésame de este lamentable suceso, que en su gobierno tuvo la tarea de recuperación de los ferrocarriles en el país.
Cada uno saca sus conclusiones, ojalá la supervisión y la puesta en marcha de estas vías, sean atendidas con profesionales, de altos costos por supuesto, pero los antecedentes en obras en los últimos años, y tragedias que las han acompañado, dicen más que “justificaciones” donde queda al margen la obviedad de los mortales.
ENTRE LÍNEAS
Una vez más el martes del jaguar en Campeche da la nota, pareciera que el asesoramiento tras el escenario no es un fantasma al que se le deslinda, hasta de cobrar en ese gobierno; sino al acuerdo con el bufón que alienta la violencia en contra de la libertad de expresión.

