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Conflicto de intereses

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
Ni el éxito es definitivo, ni el fracaso es irremediable. Winston Churchill
La historia no se cuenta sola, la narrativa está ahí, en los espacios de atención de quienes reconocen la temática local, regional, nacional y mundial, en los asuntos destacados y hasta en el simplismo de lo posible, en el resquicio de la duda y ante la evidencia de hechos consumados.
Otra vez Campeche en el horizonte de las prioridades, porque más allá de las inversiones en materia petrolera con PEMEX, del empresario Carlos Slim, que vaya diversifica sus activos para otras áreas de competencias económicas, la Sonda de Campeche deja de ser identificada para la extracción de crudo.
Vamos por partes para deslindar responsabilidades, en estos conflictos de intereses que no se crean en solitario, son producto de mentes que no quieren seguir aportando lo que a la entidad le corresponde, y al centro neurálgico de las operaciones en tierra-mar; Ciudad del Carmen, una Isla explotada por modernos piratas.
Y es que las políticas públicas sufren transformaciones importantes, ahora son aguas nacionales, se infiere donde se perfora, explora y extraen crudo, puntal de la maltrecha economía en otros tiempos, pero que ahora ha dejado huérfano al estado menos aventajado en inversión y desarrollo en el sureste.
A finales de los años setenta, la decisión se tomó con la consciencia clara de permitir el asentamiento de las instalaciones petroleras en un puerto pesquero, desapareciendo de manera gradual y en consenso, con el sector productivo de camarón, especie de exportación y que dio enormes dividendos a la población carmelita por años.
Daños colaterales que durarán décadas en ser resarcidos, no hay la mínima incursión de los políticos de la aldea, en la temática de dar a Carmen otra narrativa, los alcaldes en el pasado recibían recursos directamente del área social de PEMEX, después en obras de “beneficio mutuo”, les denominaban, ahora ni lo uno ni lo otro, se ha caído drásticamente la producción de petróleo en México.
Bien dicen que para sentarse a negociar no solo se deben tener argumentos, un par de puentes en la exigencia de la población, hasta consumarse en los hechos; un libramiento carretero en la Península de Atasta y otro en la Isla de Carmen, no confundir con Playa del Carmen en Quintana Roo, que solo las mentes del protagonismo, que han perdido elecciones y que llegan como plurinominales, siguen “vendiendo” despensas a bajo costo.
No entra todo en esta historia de chantajes y corrupción, entre quienes han prestado servicios a la petrolera y guardan silencio hoy, ante la evidencia de las facturas que se inflan para complacer gustos de funcionarios que están distantes de los principios que enarbolaba el expresidente López Obrador.
En toda esta trama, que describe el grado de preocupación de unos cuantos, mientras otros están ya instalados en el murmullo, en esa inventiva de crear escenarios de fantasía, mientras Campeche deja de ser una entidad petrolera en el papel y el discurso.
ENTRE LÍNEAS
Y en esto de la narrativa de los conflictos de intereses, sube de tonalidad la disputa entre quienes apuestan por los cambios en la reforma electoral y quienes se resisten a dejar las curules en el limbo.

