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Opinión

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Azcapotzalco nos está llevando a la Luna

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Jonathan Ruiz Torre | Parteaguas

Jonathan Ruiz Torre

Este gobierno desapareció la Agencia Espacial Mexicana, que ya venía desinflada por falta de presupuesto. Pero en esas cosas raras que tiene México, algo quedó sembrado… y eso terminó llevándonos a la Luna y de regreso.

¿Será por eso que el cohete de Artemis II es de color cempasúchil? La misión de la NASA que viaja alrededor de la Luna y regresará a la Tierra tiene más peso mexicano del que creerían.

Dejen de lado por un momento que el director de la nave Orión, en la que viajarán los astronautas, es de origen nacional. Felicidades, biología, por Luis Saucedo.

Pero seguir las líneas de las cadenas de suministro de las empresas involucradas en este lanzamiento revela algo más interesante: en México se está gestando una industria que fue planeada, aunque rara vez se explica. Regresen al año 2017.

¿Qué hizo el 17 de enero Ildefonso Guajardo en un día que nadie recuerda?

El entonces secretario de Economía acompañaba a Craig Bresse, directivo de Honeywell, a inaugurar un Centro de Investigación y Desarrollo de la compañía.

La inversión fue modesta para estándares gubernamentales: cinco millones de dólares. Pero ahí está uno de los detalles que muchos políticos mexicanos no terminan de entender: hoy las apuestas tecnológicas pueden ser engañosas. Las grandes inversiones buscan costos bajos. Las pequeñas buscan grandes rendimientos.

Vaya, las grandes fábricas ensambladoras buscan pagar salarios bajos a obreros. Un centro de innovación busca al mejor talento disponible y pone el dinero en la nómina.

Marcelo Ebrard, hay que decirlo, ha sido uno de los funcionarios que mejor entiende el negocio de la disrupción tecnológica. Fue él quien firmó la adhesión de México al programa Artemisa (Artemis) de la NASA en 2021, cuando el país fue invitado por la vicepresidenta Kamala Harris.

Honeywell dobló su apuesta. En 2022 expandió sus operaciones en el Tecnoparque de Azcapotzalco, además de desarrollar otro centro en Mexicali. La testigo de ese anuncio fue la entonces secretaria de Economía, Tatiana Clouthier.

Hoy Honeywell desempeña un papel fundamental en la misión Artemis II de la NASA al proporcionar 14 tipos de hardware y software esenciales para la nave espacial Orión y los cohetes. En ese sistema se conectan las cadenas de suministro estadounidenses con el único centro de investigación de la empresa en el resto del continente.

Actualmente, la compañía tiene 57 vacantes abiertas en LinkedIn para ingenieras e ingenieros en México.

Boeing, por su parte, es responsable de la etapa central del Sistema de Lanzamiento Espacial de Artemis: el famoso cohete naranja.

La empresa trabaja hoy con aproximadamente 26 proveedores directos mexicanos. Empresas ubicadas principalmente en Chihuahua y Querétaro fabrican piezas mecanizadas de precisión y arneses eléctricos que luego se integran en la arquitectura de Boeing Defense & Space.

Safran es otro socio clave de Boeing y de Lockheed Martin, empresa involucrada en la nave Orión y también con presencia en México.

La compañía francesa cuenta con más de 20 instalaciones en el país. En ellas trabajan más de 200 ingenieros mexicanos dedicados al diseño y desarrollo de sistemas que finalmente terminan integrándose en plataformas de lanzamiento pesado.

Sería falso decir que México tiene un programa espacial. Estamos ahí por rebotes y por circunstancias. Pero estamos.

De la misma forma en que México terminó convertido en uno de los 10 principales jugadores mundiales en la industria automotriz y en la aeronáutica.

La diferencia, en este caso, es que los mexicanos están participando en investigación y desarrollo. La pregunta es otra: ¿Cómo hará el país para generar su propia tecnología?

Además de una política industrial, se necesita dinero mexicano apostado a ese negocio. Y tratándose de riesgo, ahí es donde nuestros millonarios suelen flaquear. Les parece más seguro poner su dinero en un fondo extranjero.

Pero ojo: tampoco hubo un gran plan nacional para meternos en la industria automotriz o en la aeronáutica. Ni en la fabricación de dispositivos médicos y eléctricos que el año pasado salvaron las exportaciones. El negocio espacial ya no es futuro. Es presente.

La US Chamber anunció que Artemisa demostrará que el regreso de Estados Unidos al espacio profundo es una realidad operativa. Y los mexicanos están ahí. Haiga sido como haiga sido.

Jonathan Ruiz Torre

Comunicólogo por la UANL, con estudios sobre Mercados de Petróleo, Gas y Energía en la Universidad de Houston. Fue reportero y editor de información de Negocios en Milenio, El Norte y en Reforma, en donde fundó la columna institucional Capitanes. Fue Director General de Información Económica en El Financiero y fundador de la revista Bloomberg Businessweek México. Como Director General de Proyectos Especiales de El Financiero encabezó los esfuerzos de contenidos digitales de la organización. Desde 2014 escribe su columna Parteaguas, dedicada a negocios disruptivos y tecnológicos, que tiene réplica en un podcast: Parteaguas Diario y en redes sociales @parteaguasclub.

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