La productividad de las personas se está colocando en el centro del debate sobre el desarrollo económico. Las personas más productivas viven mejor: ganan más dinero, tienen mejor salud y, sobre todo, cuentan con la posibilidad de heredarle a sus hijos mejores oportunidades para que hagan lo mismo por la siguiente generación.

Los países donde la productividad es más baja son al mismo tiempo las naciones donde se registra más pobreza, menor calidad de vida y donde las instituciones funcionan de peor manera y se hace más presente la corrupción. También es frecuente que en los países menos productivos haya mayor desigualdad y menos posibilidades de que los más pobres ayuden a sus hijos a dejar de serlo.

Para darnos una idea de qué tan poco productivo es México, podemos fijarnos en el valor agregado promedio que generamos por hora las personas que aquí­ trabajamos, el Producto Interno Bruto (PIB) por hora trabajada. Un trabajador en México produce un poco más de 19 dólares por hora. En Estados Unidos alcanza 57 dólares por hora, tres veces más exactamente; en Canadá llega a 43 dólares por hora, poco más de dos veces; en Irlanda toca también los 57 dólares por hora, el triple que en México, y en Luxemburgo casi cuadriplica la cifra, con 75 dólares por hora.

Quizá porque producimos menos por hora, en México trabajamos más que en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. En particular, dedicamos mucho más tiempo a trabajos no pagados, como cocinar y limpiar en casa.

Sin duda son muy importantes para la productividad la seguridad pública y la seguridad jurídica. También importan la disponibilidad de capital, las condiciones de competencia, los impuestos y los aranceles. Seguramente también existen factores geográficos, culturales e históricos. Entre todos los factores que favorecen la productividad, quizá el más obvio y poderoso es el nivel educativo de las personas. En cualquier país del mundo, personas con menos educación tienen menos conocimientos y menos habilidades. La personas menos productivas no tienen otra que trabajar más por menos.

En México,v el PIB real por trabajador está estancado desde finales de la década de los 70, al igual que los salarios reales. También desde entonces se ha estancado en México el porcentaje de cada generación que logra llegar a la universidad. Cualquier reforma fiscal, penal, energética o de competencia tiene mucho más impacto sobre la productividad si se da en un país donde la gente ha ido más años a la escuela.

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