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Van terceros autorizados para publicidad y plaguicidas
Los resultados obtenidos con el esquema de terceros autorizados para predictaminar registros de la industria farmacéutica han sido tan favorables que ahora la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) replicará el esquema para los dictámenes de la industria de plaguicidas y publicidad, otros renglones donde hay enorme cúmulo de trabajo.
Así nos lo hace saber el titular del organismo, Mikel Arriola, quien ha confirmado que la fórmula para ser más eficiente como autoridad no es elevar el número de burócratas, sino ampliar el brazo de apoyo externo, sin perder como autoridad la facultad de autorización. El punto aquí es que el tercero no autoriza trámites; más bien, ayuda a integrar adecuadamente el expediente generando un predictamen. Antes, este procedimiento era de lo más tortuoso porque al ser la farmacéutica una industria tan regulada, 95% de los expedientes se entregaban de manera incompleta; en la ida y venida el proceso se comía dos años, por eso se rezagaban tanto las autorizaciones. Aparte, la Cofepris ocupaba a sus especialistas no en revisar el aspecto científico, sino en corregir detalles administrativos...
Ahora, el regulador sanitario está muy complacido de la labor de las 18 empresas autorizadas para realizar predictámenes a registros de medicamentos y dispositivos médicos. En el 2012 la Cofepris arrancó con ocho terceros autorizados que ese año ayudaron a realizar 99 autorizaciones, y hoy está operando con 18 empresas que apoyan con casi una tercera parte (3,367) de las 14,000 autorizaciones anuales. Ello, para la autoridad sanitaria, refleja que con los terceros, en los últimos dos años, ha logrado ser 20 veces más productiva.
Arriola deja muy en claro que continuarán saliendo dos convocatorias al año para nuevos terceros autorizados porque desde el enfoque de la autoridad no existe ninguna saturación de este mercado. La política de la Cofepris es que mientras más terceros autorizados haya, es mejor, porque hay más competencia tanto en rapidez como en calidad. Si hubiera saturación, no entraría nadie a la convocatoria que emitimos; el mercado te diría que ya hay una paridad entre oferta y demanda, y no es el caso .
Cada uno de los terceros va determinando su competitividad, y la Cofepris no está para intervenir ni en fijación o políticas de precios ni en contratación ni en selección del personal de los propios terceros; que no aspire nadie a que lo hagamos porque sería distorsionar el mercado, advierte el comisionado federal de la Cofepris.
Afirma convencido de que el empresario que haya invertido para ser tercero autorizado y hoy no pueda encontrar contratos es porque no hizo bien sus cálculos o no está siendo eficiente; tiene que reestructurarse para competir, pero la Cofepris no puede llevarle trabajo a nadie .
Más aun, el titular de la Cofepris es claro que así como llegarán más terceros autorizados, así también alguno de los que existen puede ser suspendido en cualquier momento. En particular se refiere a que la Cofepris no permitirá que ex funcionarios de la Cofepris participen en las empresas predictaminadoras ni viceversa, porque ello implicaría claro conflicto de interés.
Mikel Arriola no tiene duda de que la estrategia de terceros ha dado frutos y que, si no existiera, la Cofepris no habría superado los enormes rezagos que arrastraba cuando él llegó al organismo; eran cuellos de botella que ya estaban impidiendo que los insumos médicos llegaran al mercado y en este caso a los pacientes.
Con el mecanismo de terceros ello fue superado. Por lo demás, es un esquema alternativo impulsado por México que está llamando la atención de otros países como Ecuador y El Salvador, y recientemente China, que en la última cumbre de agencias sanitarias solicitó información al comisionado de la Cofepris, porque le interesa ver si puede replicar el modelo.