Detrás del ornamento antiestético del discurso electorero de uno de los candidatos a la Presidencia de México, se encuentra la realidad del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Una institución educativa que nació el 29 de marzo de 1946 a instancias de la Asociación Mexicana de Cultura.

En ocasiones, conjeturas naíf impiden ver más allá de los lugares comunes. Una de ellas es reducir al ITAM a su departamento de Economía.

Alberto Sauret, Carlos de la Isla, Julián Meza o Rodolfo Vázquez, entre muchísimos otros profesores que han pertenecido al departamento de Estudios Generales, no estarían de acuerdo con la injusta aseveración.

El ITAM nació bajo el nombre de Instituto Tecnológico de México (ITM) en el número 58 de la calle de Palma, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Ofrecía un programa de estudios de preparatoria y sólo dos carreras: Administración de Negocios y Economía.

La matrícula no rebasaba los 52 estudiantes y el director general era el jurista y filósofo Eduardo García Máynez, quien se mantuvo en el cargo hasta 1951. Para ese entonces, el ITM había realizado una mudanza hacia la calle de Serapio Rendón 65 en la colonia San Rafael.

Agustín de la Llera asumió la dirección del Instituto en 1952 y a las dos carreras existentes se le unió la de Contador Público y Privado. En ese entonces la matrícula rebasaba los 500 alumnos.

En 1954 desaparecería la escuela preparatoria y cuatro años más tarde una nueva mudanza llevaría las instalaciones a la esquina de Marina Nacional número 350 en la colonia Anáhuac.

El 19 de enero de 1963 el Diario Oficial publica el decreto mediante el cual el presidente Adolfo López Mateos, a través del titular de la Secretaría de Educación Pública, Jaime Torres Bodet, concede al Instituto su autonomía y el rango de escuela libre universitaria. Con la autonomía, el ITM adquiriría con maestría los elementos necesarios para diseñar su destino.

A partir de 1969, al ser autónomo, el ITM cambia de nombre al de Instituto Tecnológico Autónomo de México, aunque es hasta 1985 cuando la Secretaría de Educación Pública, encabezada por Jesús Reyes Heroles, dicta el acuerdo que permite al instituto adoptar el nombre por el que se le conoce y reconoce al día de hoy.

En 1967, Gustavo Petricioli Iturbide, dirigirá al ITAM por un breve periodo y será relevado en el cargo por Enrique Moreno de Tagle en el mismo año cuyo mando no pasará de 1968 siendo el último director general del Instituto. Joaquín Gómez Morfín se convertirá en el primer rector del ITAM en 1968 y fungirá como tal hasta 1971.

Después lo serán Antonio Carrillo Flores, Javier Beristain y, actualmente, Arturo Fernández.

El 29 de marzo de 1978 el ITAM abre su campus en Río Hondo número 1 en San Ángel. Para ese entonces se amplían las carreras; Matemáticas Aplicadas, Ciencias Sociales y la maestría en Administración.

Rodolfo Vázquez

Para conocer a una institución educativa es necesario comprender la aportación de los académicos. En ocasiones anteriores, esbocé las aportaciones de Alberto Sauret, Julián Meza y Carlos de la Isla. En esta ocasión toca el turno de Rodolfo Vázquez, quien junto a Antonio Diez y Carlos Bosch, recibió la distinción como Profesor Emérito el pasado mes de febrero en manos del rector Arturo Fernández.

Rodolfo es un artesano de la educación. Creador de seminarios, cátedras, revistas y libros, Vázquez anima la reflexión entre los estudiantes del ITAM.

Sobre Vázquez, Jesús Silva-Herzog Márquez escribe: “(...) más que trasmitir conocimiento, compartir el valor del conocimiento, de la duda y del diálogo. Esa ha sido la labor de Rodolfo Vázquez, el gran patrono de la filosofía del derecho en México” (Reforma, 7 de febrero del 2018).

Rodolfo Vázquez es un inspirador; un personaje que motiva al debate y al apetito infinito por el conocimiento.

Su tiempo libre lo dedica a recorrer los pasillos de las librerías El Péndulo y Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica.

Dirige con Ernesto Garzón Valdés la “Biblioteca de Ética, Filosofía del Derecho y Política”.

Su labor de editor es admirable. Reta, anima, provoca. Un filósofo de la sabiduría que busca a la persona adecuada para escribir sobre alguna de sus inquietudes. Él mismo las escribe en ediciones Fontamara y en la revista Isonomía.

Es un orgullo ver al ITAM reconocer a sus académicos; es un orgullo que personas como Rodolfo entreguen sus horas a las aulas; es un orgullo ser amigo de Rodolfo Vázquez.

Ésta es la realidad del ITAM. Lo del candidato, una anécdota fútil.

Fausto Pretelin

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.