Las bombas de tiempo y las señales de alerta son cada día más contundentes. La renuncia de Carlos Urzúa Macías a la Secretaría de Hacienda revela que en el gobierno existe una lucha interna entre quienes se empeñan en salvar el barco y quienes están decididos a que se hunda mientras “toman decisiones de política pública sin el suficiente sustento”.

El problema es que cada día son más los que desisten de esta lucha y sólo van quedando los que se empeñan en hundir a México. La capacidad no importa, sólo la lealtad ciega, ésa que no se atreve a cuestionar ni a contradecir. Los conocimientos y la experiencia no se valoran en un entorno en donde lo único válido es la sumisión absoluta y el culto a un hombre que ha perdido toda cordura.

El país está muy mal gobernado, por ocurrencias, malas políticas, malas decisiones, improvisación y faltas de visión y preparación que causan estragos fuertes en la economía de millones de familias. Los mercados populares lo resienten, el dinero cada día alcanza menos, locales que cierran, negocios que se ven obligados a despedir empleados porque cada día venden menos.

El gobierno hace todo por estirar la liga e impedir que las bombas exploten simultáneamente. Sólo es cuestión de tiempo, quizás días. Las calificadoras están a punto de revelar una realidad fuera de control en Pemex y eso va a provocar una fuerte devaluación del peso en cualquier momento. Es inminente, quizás es una de las principales razones por las que Urzúa se fue.

En una coyuntura tan peligrosa, lejos de reconocer los errores y replantear el camino, el presidente se empeña en decir que todo va bien y que será firme en sus decisiones por absurdas, aberrantes y negativas que sean. Sobre la renuncia de Urzúa dijo: “No está conforme con las decisiones que estamos tomando (no es uno, somos millones los inconformes) y nosotros tenemos el compromiso de cambiar la política económica (¿hacia un socialismo fracasado?) (...) Como es una transformación, a veces no se entiende que no podemos seguir con las mismas estrategias (parece que el único que no entiende es él). No se puede poner vino nuevo en botellas viejas (no existe el vino nuevo cuando todas tus ideas son caducas).

“Pensamos que va a haber crecimiento económico, vamos a sacar adelante al país, sólo combatiendo la corrupción y no permitiendo los lujos en el gobierno (no se cansa de repetir esta falacia), ésta es la fórmula que se está aplicando y nos está dando buenos resultados (él tiene otros datos).

“El peso es la moneda que más se ha fortalecido en el mundo en el tiempo que llevamos en el gobierno (aunque todo esté indicando lo contrario)”.

Twitter: @armando_regil

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.