Lectura 3:00 min
¿Somos independientes?
Hace más de 200 años existe en México el ideal y el deseo de independencia. Más de dos siglos han pasado y aún seguimos siendo esclavos de estructuras y poderes que impiden a millones de mexicanos ser realmente libres. Después de la Revolución, los políticos que llegaron a la cima del poder diseñaron un sistema para tener control absoluto sobre todo y sobre todos.
Para concentrar todo el poder, decidieron someter a los ciudadanos a estructuras que nos hicieran totalmente dependientes del gobierno y del capricho del mandatario en turno. Muchas de las grandes fortunas se han hecho con favores del gobierno y concesiones sellando un pacto perverso entre el poder político y económico todavía muy vigente.
Por otro lado, la ignorancia, la pobreza y la desigualdad han sido durante décadas la principal apuesta de la gran mayoría de los políticos mexicanos, esos que desde los balcones en ayuntamientos y palacios de gobierno gritan cada 15 de septiembre: “¡Viva la libertad!” y “¡Viva la Independencia!”, mientras dan migajas al pueblo que abajo responde con entusiasmo: “¡Viva!”.
Una persona que no conoce el mundo de las letras, que es condenada a la ignorancia por negársele una educación digna y de calidad, que no sabe leer, que es vista y tratada como clientela electoral antes que como ser humano, difícilmente puede aspirar a ser libre y mucho menos independiente. Millones de mexicanos han sido y son condenados a sobrevivir en esta terrible realidad a cambio de su voto.
Dejamos de ser una colonia de España pero aún somos totalmente dependientes de poderes que nos impiden ser verdaderamente libres. ¿Qué tan independiente es un pueblo que sufre a diario pobreza, violencia, injusticia e impunidad provocadas y mantenidas desde el poder? Porque es evidente que a la mayoría de los políticos no les ha convenido erradicarlas pues bastante provecho sacan para su propio beneficio.
¿Qué tan independientes somos en un país donde sobran las restricciones para ejercer nuestra libertad? Millones de mexicanos no pueden elegir porque no tienen alternativas, porque son totalmente dependientes del capricho y la voluntad de quienes deciden por ellos y los manipulan para sacar ventaja electoral y política.
Si de verdad queremos ser “independientes” de todos esos poderes que amenazan nuestra libertad, empecemos por ser conscientes y solidarios, por entender que sólo unidos podremos hacer realidad aquello que alguien sabiamente nos advirtió: “El poder de la gente es más grande que la gente en el poder”.
La verdadera independencia pasa por nuestra capacidad de liberarnos de ataduras mentales, de miedos y prejuicios que nos impiden dar el primer paso para conquistar nuestra libertad interior. ¡Honremos la memoria de nuestros héroes patrios haciendo vida el ideal que los movió a sacrificarse para liberar este gran país!
Twitter: @armando_regil
