Donald Trump no quiere a nadie y, como el buen ególatra que es, dudo que quiera a alguien más que a él mismo.

No quiere a México ni a los mexicanos, como se aprecia en sus discursos y en los mensajes que difunde a través de Twitter.

Del 24 de agosto del 2013 al 16 de mayo de este año se ha referido poco más de 320 veces a México o a algún mexicano. La mayoría de sus tuits han sido ofensivos y en ningún momento ha dicho estar arrepentido de haber difundido alguno de ellos.

En su tuit del 16 de mayo pasado escribió que “México debe controlar el muy gran problema” que representan los túneles que los narcotraficantes cavan debajo de la frontera México-EU. En ningún momento aceptó que el problema de las drogas se debe al alto consumo de ellas por parte de sus connacionales.

En sus tuits criticó al casi extinto TLCAN, al sistema judicial mexicano y a nuestros gobernantes. Eso lo escribió cuando era un hombre de negocios, pero como presidente nunca se ha retractado de lo que opinó.

Desde el 4 de junio al 28 de noviembre del 2014 tuiteó o retuiteó 31 mensajes relacionados al caso de un exmilitar gringo, el sargento Tamhooressi, que fue arrestado cuando se descubrió que ilegalmente introdujo armas a México.

Trump exigió su liberación, pidió un boicot contra México, calificó a nuestro país como un enemigo del suyo y escribió que si él fuera presidente, “el sargento saldría de la cárcel con una llamada telefónica. Si no, ¡México pagaría un precio como nunca antes!...”.

En sus tuits ha recomendado no hacer negocios con mexicanos; afirmado que un campamento de ISIS estaba a 13 kilómetros de la frontera; acusado a México de robarse empleos; calificado como  “matones” y criminales a quienes ondean la bandera mexicana en protestas pacíficas y; claro, asegurado que nuestro país pagará por su infame muro.

Por medio de Twitter, en julio del año pasado, le agradeció a México “cumplir su promesa” al enviar decenas de miles de soldados a detener a los centroamericanos que intentaban llegar a EU. Promesa que aparentemente le hizo su nuevo amigo, el presidente Andrés Manuel López Obrador, después de que amenazara con imponer tarifas a las exportaciones mexicanas hacia su país.

Tan orgulloso está de su chantaje que en un discurso que pronunció el 26 de septiembre del 2019, Trump dijo que está “usando a México para proteger” su frontera, se lo agradeció a nuestro país y dijo que hay 27,000 soldados mexicanos dedicados a ello.

A estas ofensas del gringo contra los mexicanos habrá que añadirle la ofensa que cometerá AMLO contra sus gobernados cuando viaje a Washington para agradecerle al gringo el envío de ventiladores y la reducción de su producción petrolera.

La verdad es que no hay nada qué agradecerle. Los ventiladores se le vendieron a México y la reducción petrolera la decidieron las empresas privadas cuando vieron que no les convenía seguir produciendo debido a los bajos precios y a la escasez de lugares en dónde almacenarlo.

A Trump México no le debe nada, ¿por qué Andrés Manuel cree que sí? ¿Por qué decidió viajar ahora a EU?, ¿para avalar la reelección de quien ha insultado y agredido a los mexicanos sabiendo que éste nunca condenaría la existencia de un régimen autoritario en nuestro país?¿Por qué va AMLO a Washington?

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.