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Sheinbaum: su fastidio con la prensa y su soberbia
Dante deshoja la margarita. A ver qué ofrecen Morena o la oposición.

- “Está muy violenta la entrevista”, dijo Claudia Sheinbaum al ser cuestionada por un periodista independiente en Tabasco, quien se atrevió a preguntarle sobre la escandalosa cantidad de anuncios espectaculares que, en abierta violación de las leyes electorales, han desplegado las corcholatas del presidente a lo largo y ancho del país. En su reclamo, la ex jefa de gobierno de la Ciudad de México dejó ver su hastío e intolerancia a las entrevistas que no son a modo, las que la pueden poner en evidencia como una mujer que además miente con asombrosa facilidad lo mismo que su mentor el presidente López Obrador. Sheinbaum exige a su equipo de prensa no exponerla jamás a preguntas de los reporteros bajo ninguna circunstancia: nada de entrevistas banqueteras, nada de chacaleo, nada de conferencias, nada de contacto espontáneo con los medios, nadie la merece. Todo a través de la oficina de Comunicación Social del gobierno capitalino. Ella se sabe limitada y reconoce que le ha quedado mucho a deber a quienes le ha tocado gobernar; ahí están los 19 niños y 7 adultos muertos en el Colegio Rebsamen, los 27 fallecidos y 80 heridos por la tragedia en la Línea 12 del Metro cuyo mantenimiento es un desastre en todo el sistema, las megaobras detenidas por sospechas de corrupción, o del crimen organizado operando en la capital, por ejemplo. A doña Claudia las cosas le gustan fáciles, recordemos cuando aseguró que no renunciaría a su cargo como jefa de gobierno sino hasta que tuviera en mano la candidatura a la presidencia, lo que no sucedió por la presión que metió Ebrard a todas las corcholatas y ella no tuvo más opción que renunciar. A la doctora Sheinbaum la recuerdo cuando en 2018 buscaba la candidatura de Morena al gobierno de la capital del país junto con sus compañeros de partido Ricardo Monreal y Martí Batres. Invité a los tres a un debate en mi programa de radio y ella fue la única que desdeñó el encuentro, seguramente por lo mismo: se sabe incapaz y le irrita que le recuerden que es una mujer abyecta, una copia del presidente. Meses después en ese 2018, ya como candidata gracias a la decisión de su mecenas López Obrador, su equipo gestionó una serie de entrevistas donde este reportero colaboraba y antes de nuestro encuentro fui advertido de que no podía hacer determinadas preguntas que pudieran resultarle incómodas. Llegó con su habitual actitud de prepotencia y hartazgo ante la necesidad de tener que responder las preguntas de los periodistas que tanto desprecia. Cuando le pregunté fuera de micrófonos, sólo para tratar de romper el hielo, sobre el inminente debate que días después debería sostener obligadamente con Alejandra Barrales, Mikel Arriola, Purificación Carpinteyro y Lorena Boy, entre otros, su rostro fue de verdadero fastidio, ni siquiera se molestó en pronunciar una sola palabra. A Sheinbaum Pardo la vamos a ver sonreír, cantar con su guitarra, bailar y tomarse selfies sólo en entornos controlados. Entre compañeros de partido, junto a sus colaboradores, con acarreados que recibieron su lunch y su billete para aplaudirle y echarle porras, gente que no le va a cuestionar nada. El problema con Claudia Sheinbaum es que se trata de un personaje político que con esa arrogancia y esa intolerancia a la frustración, quiere gobernar un país como México.
- En este espacio lo hemos dicho y la más reciente encuesta de El Economista lo confirma: en la carrera de las corcholatas por la candidatura de Morena a la Presidencia de la República sólo quedan Claudia Sheinbaum (31.5) y Marcelo Ebrard (23.8). Sheinbaum es hasta hoy la elegida por decisión de Palacio Nacional y Ebrard tendrá que ir por su lado porque para él, después de ésta no habrá otra oportunidad. En el bando opositor, por ahora Xóchitl Gálvez ya se les escapó a Enrique de la Madrid y Santiago Creel, alentada, paradójicamente, por la propaganda le sigue haciendo el mismísimo presidente. En estas circunstancias, los ojos del elector voltean a ver a Movimiento Ciudadano que con su innegable peso político podría inclinar la balanza en la campaña hacia 2024 y cuyo líder se la toma con calma porque sabe que tiene al menos tres posibilidades para jugar: una, que sea hasta diciembre cuando presente un candidato presidencial, o que decida aliarse con alguno de los grandes bloques, Morena o Frente Amplio por México. Dante Delgado prefiere por ahora ver los toros desde la barrera y aunque arde en deseos de ser candidato a la grande, sabe que sólo con su franquicia no le alcanza, pero si le podría servir como moneda de cambio para ayudar al partido de AMLO atrayendo el voto de los indecisos y quitándoselo al bloque opositor. Sus muchachos Samuel García y Luis Donaldo Colosio están muy verdes, por lo que tarde o temprano tendrá que decidir a cambio de qué posiciones venderá su amor, a melón o a sandía. El banquete es suculento y Delgado Rannauro no querrá quedar fuera: el próximo 2 de junio el menú incluye 9 gubernaturas, todo el senado y 500 diputados federales, 30 congresos locales, alcaldías y regidurías para aventar para arriba. ¡Buen provecho!
- De cara al inicio de los trabajos del tercer año de la LXV Legislatura que inicia el próximo 1 de septiembre y cuya mesa directiva corresponde presidir al PRI, crece el rumor que habrá un cambio en el partido tricolor, y es que por lógica le tocaría a la diputada federal por Nuevo León, Marcela Guerra presidir la alta tribuna de la cámara baja ya que es ella la actual vicepresidenta de ese órgano legislativo, pero en Insurgentes Norte tienen otros planes. Resulta que en el CEN priísta decidieron que sea Carolina Viggiano, si, la esposa del coordinador de los diputados federales del PRI, Rubén Moreira, que también es secretaria general del tricolor, quien será la próxima presidenta de la mesa directiva. En caso de concretarse el albazo, el club de Alito Moreno seguirá en el camino de poner a sus cuates e incondicionales en los puestos más importantes, y en esta ocasión sería presidir la máxima tribuna en San Lázaro.
- Nunca como ahora el voto de los militantes del Partido Encuentro Solidario (PES), el segundo partido más importante en el estado de Baja California y con fuerte presencia en 15 entidades de la República, había sido tan solicitado como en los últimos días. Resulta que durante la plenaria de ese instituto político celebrada del 12 al 14 de julio pasado en Tijuana, acudieron a tratar de convencerlos, para tener su firma y su voto, aspirantes a la candidatura presidencial de Morena y del Frente Amplio por México. Por igual representantes de Claudia Sheinbaum y Adán Augusto López Hernández, así como el propio Manuel Velasco Coello acudieron a solicitar el apoyo de los pesistas. Por la oposición estuvieron Silvano Aureoles y Santiago Creel. En esta ocasión, los descendientes del profesor Carlos Hank González y de su hijo Jorge, César Hank Inzunza, presidente del Partido Encuentro Solidario en la entidad y Juan Carlos Hank Krauss, dirigente también de ese instituto político, hicieron política de nivel nacional, muy diferente a la que se hacía apenas hace un par de años en la entidad por un gobernador de tristes recuerdos.

