De los últimos seis presidentes que ha tenido el país, el que sale mejor evaluado al sexto trimestre de su gestión es Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) con 75% de aprobación y 16% de desaprobación, según Consulta Mitofsky (El Economista, 01.06.20).

Le sigue Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) con 61% de aprobación y 37% de desaprobación, luego viene Vicente Fox Quesada (2000-2006) con 50% de aprobación y 46% de desaprobación.

En el cuarto lugar está Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) con 50% de aprobación y 49% de desaprobación, luego viene Enrique Peña Nieto (2012-2018) con 49% de aprobación y 50% de desaprobación.

El presidente más mal evaluado con una diferencia muy grande con relación a los otros es Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) con 34% de aprobación y 63% de desaprobación.

De los tres presidentes mejor evaluados uno es del PRI y dos del PAN. Y de los tres más mal evaluados uno es de Morena y dos del PRI.

En la encuesta de Consulta Mitofsky el mejor momento para López Obrador es febrero del 2019, cuando obtuvo 67.1% de aprobación y 28.4% de desaprobación. A partir de ahí empieza a caer.

De febrero a octubre del 2019 estuvo entre 67.1% y 61.0% de aprobación y entre 28.4% y 38.2% de desaprobación.

A partir de noviembre del 2019 y hasta marzo del 2020 se mantiene entre 58.7% y 51.9% de aprobación y 41.1% y 47.9% de desaprobación.

Ya en plena pandemia, en el mes de abril, la aprobación es de 47.8% y la desaprobación de 52.0 por ciento. En el mes de mayo la aprobación es de 50.1% y la desaprobación de 49.2 por ciento. En la primera quincena de junio la desaprobación es mayor que la aprobación.

En los primeros 18 meses de gobierno la aprobación del presidente ha pasado por tres etapas: la primera de 11 meses (diciembre 2018 a octubre 2019), donde el nivel está en los sesenta por ciento.

La segunda de cinco meses (noviembre 2019 a marzo 2020), donde el nivel de aprobación se encuentra en los cincuenta por ciento. Y a partir de abril del 2020 se entra a una tercera etapa donde el nivel de aprobación se ubica en los cuarenta por ciento. Los negativos empiezan a ser más que los positivos.

El presidente tiene los mayores niveles de rechazo en las amas de casa (51%); jubilados (52.6%); profesionistas (55.1%); estudiantes (55.6%); empresarios (57.7%) y desempleados (62.5%).

Y los mayores niveles de aprobación en los trabajadores informales (66.8%); profesores (66.0%); trabajadores por su cuenta (56.8%); campesinos (55.2%); servidores públicos (52.9%); comerciantes (51.1%) y empleados (50.8%).

En la población entre los 18 y 19 años, 51.5% aprueba la gestión presidencial y 47.3% la rechaza. En el tramo de edad entre los 30 y 49 años, 52.7% lo aprueba y 46.8% lo rechaza; y en el de más de 50 años, 54.6% lo rechaza y 45.0% lo aprueba.

En los próximos meses los porcentajes se van a seguir modificando. Queda por ver si se confirma la tendencia de que el presidente entra a una etapa donde los niveles de rechazo serán ya mayores a los de aprobación.

Rubén Aguilar

Asesor Político

Convicciones

Licenciado en filosofía, maestro en sociología y doctor en ciencias sociales por la Universidad Iberoamericana (Campus Santa Fe, México). Tiene estudios de comunicación en el ITESO (Guadalajara, Jalisco) y de desarrollo institucional en el INODEP (París, Francia). De 1966 a 1979 estuvo en la Compañía de Jesús.

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