Este momento nos regala la posibilidad de abrir espacio para reconectar. Mi querida amiga Luma Shihabeldin explica que “la distancia significa espacio”. Luma se dedica a explorar diferentes maneras de abrir espacio como una oportunidad para cultivar autenticidad, creatividad y resolver problemas. Esto consiste en hacer el experimento de desplazarnos hacia afuera y movernos hacia nuestro mayor potencial, siendo potencial la intersección donde el propósito se encuentra con la acción. Luma reconoce que necesitamos movernos hacia una “mentalidad de posibilidades” para acelerar nuestro potencial a través de la innovación e impacto. Esta nueva mentalidad determinará cómo sobreviviremos y prosperaremos en un futuro que llega cada día más rápido.

Mientras nuestras vidas se consumen rápidamente entre resultados, logros y expectativas, se nos olvida nuestro potencial. Somos etiquetados por los demás antes de empezar a descubrir quiénes somos. De pronto, hay momentos de resonancia que son rápidamente confundidos por todo lo que heredamos, experimentamos y aprendemos. El único camino para explorar nuestro potencial es simplemente abriendo espacio para que suceda.

Desde ejercicios intelectuales y trabajo somático, hasta los viajes, existen múltiples caminos a explorar para abrir ese espacio. Pausar nuestra productividad para provocar este tipo de ejercicios y experiencias parecería contraintuitivo a primera vista. Curiosamente es lo que ha sucedido. Lo más relevante no es cómo abrimos ese espacio sino simplemente abrirlo.

La experiencia de una pandemia nos da la oportunidad de abrir espacio de todo lo que conocemos. De nuestras rutinas diarias a nuestro entendimiento sobre cómo deberían ser las cosas, estamos abandonando esos sistemas invisibles que mantienen nuestro mundo en orden. Más importante, tenemos la posibilidad de abrir espacio de lo que consideramos “normal”. Estas nuevas posibilidades desencadenan nuestros miedos, no por el virus en sí mismo sino por las confrontaciones que tenemos que hacernos y la incertidumbre que esto supone.

No tenemos opción. La realidad nos empuja a abrazar ese selah que singifica “pausa” en hebreo, al mismo tiempo, una palabra que en árabe significa “conexión”. Es precisamente en esta fusión de significado que podemos conectar con nuestro mayor potencial. Aquí es donde la distancia se convierte en espacio, donde hay oportunidad no sólo para nuestro futuro compartido, sino para nuestro futuro personal. No sólo para “librarla”, sino para expandirnos más allá de todas las limitaciones. Es en este espacio en donde empezamos a reconocer que nuestros sistemas están colapsando.

Entre más espacio podamos abrir cada día, más serán los momentos de conexión que podremos cocrear juntos, aun cuando estemos en confinamiento. La distancia que en verdad debemos considerar es la de los sistemas sociales que ya no sirven. Por eso, desde casa, abre espacio para explorar qué funciona y qué no.

Hacer espacio se trata de “ser” sin ninguna restricción. Se trata de pequeñas acciones que se convierten en movimientos, de intenciones que se revelan a sí mismas generando un efecto multiplicador, de una mentalidad de posibilidades para explorar y conectar. Entre más espacio abras a todo esto, más profundas serán las conexiones y más podremos acercarnos a nuestro mayor potencial. Éste es el selah que nos da pausa, significado y conexión, todo al mismo tiempo.

Twitter: @armando_regil

Armando Regil Velasco

Licenciado en Negocios Internacionales

Ágora 2.0

Licenciado en Negocios Internacionales graduado con mención honorífica por el Tec de Monterrey. Estudió Economía y Políticas Públicas en Georgetown University. Cuenta con diversos diplomados de institutos como: la University of International Business and Economics de Beijing.