Todos los seres humanos aspiramos a contar con una alimentación diaria suficiente que nos permita satisfacer nuestras necesidades nutricionales, sin embargo, de acuerdo al Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2014 , para 23.3% de la población mexicana esto no es posible debido a que este porcentaje de la población vive en carencia por la falta de acceso a la alimentación

Ahora bien, para 76.7% restante que sí puede satisfacer sus necesidades de alimentación, suministrar los alimentos todos los días representa un complejo mecanismo de logística que comienza en la proveeduría de insumos para la producción primaria para terminar en las mesas de 96 millones de habitantes; este mecanismo de proveeduría se realiza mediante las cadenas de suministro agroalimentarias.

En el proceso de llevar los alimentos del campo a la mesa de los consumidores ocurren pérdidas y desperdicios de alimentos, éstos se dan en todos los eslabones de las cadenas agropecuarias. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, mundialmente conocida como FAO, realiza la estimación de pérdidas y desperdicios de alimentos de la cadena de suministro en siete grupos de alimentos: cereales, oleaginosas, raíces y tubérculos, frutas y hortalizas, carne, pescado y productos lácteos. Entre los principales hallazgos del cálculo, la FAO estimó que en los países desarrollados el desperdicio per cápita de alimentos es entre 95 y 115 kg por año, y para países del norte de África y Asia es entre 6 y 11 kg por año. Asimismo, en la etapa del consumo se tienen mayores porcentajes.

Para el caso de México, dentro de la Cruzada Nacional contra el Hambre se formó el Grupo Técnico de Pérdidas y Mermas de Alimentos, que tiene el objetivo de emprender acciones contra el desperdicio de comida en favor de la seguridad alimentaria y nutricional. Para dimensionar y cuantificar el nivel de desperdicios de alimentos en México, el grupo técnico elaboró el Índice General de Desperdicios de Alimentos en México, el cual destaca que durante el 2013 el desperdicio de alimentos fue de 37.2%, y entre los tres alimentos más desperdiciados en el país se encuentran la guayaba con 57.7%, la leche de vaca con 57.1% y el mango con 54.5 por ciento. De acuerdo a este índice general, con estos desperdicios se podrían alimentar 7.4 millones de personas en pobreza extrema e inseguridad alimentaria en el país. De igual manera, por lo que corresponde al índice de mermas de productos de trigo se estimó que durante el 2013 para el caso de México fue de 45.3%.

En la segunda parte, abordaré las perdidas y desperdicios en el caso específico de los productos hechos a base de trigo, así como las razones de estas pérdidas y algunas opciones para su reducción.

*Pedro Díaz Jerónimo es subdirector de la Subdirección Técnica y de Redes de Valor de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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