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Opinión

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Reinserción laboral de los sobrevivientes de cáncer

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Maribel Ramírez Coronel

Así como hoy el cáncer ya no es sinónimo de muerte, así tampoco significa que quien padece o padeció cáncer ya no funciona o ya no puede trabajar.

Un mayor conocimiento y conciencia en torno al cáncer, nos debe llevar a entender no sólo que el paciente o sobreviviente de cáncer puede seguir manteniendo sus capacidades, habilidades y talentos, sino que también merece la oportunidad y tiene el derecho de seguir siendo productivo.

Fue el tema del Foro Cáncer y Trabajo convocado por la Fundación Fomento de Desarrollo Teresa de Jesús (Futeje) -que preside María Teresa Zepeda y dirige Francisco Freyria- organizado en conjunto con Fundación Grisi y el Instituto Nacional de Cancerología (Incan). Ahí se hicieron ver aspectos bien importantes sobre cómo la lucha contra el cáncer ya se vislumbra en otra etapa: no es suficiente que el paciente supere la enfermedad, es necesario que se mantenga o reinserte en la vida productiva.

Como sociedad, el reto que ahora tenemos, y que es momento de empezar a discutir y atender, es ver cómo quienes logran superar el cáncer -que por fortuna son cada vez más- pueden reinsertarse en todos los ámbitos y ser tomados en cuenta para las oportunidades laborales.

En México hoy viven alrededor de 500,000 personas que han sobrevivido al cáncer, estimó el doctor José Luis Aguilar, adscrito al Incan; ello, dijo, muchas veces -pero no siempre-representa vivir con mutilaciones, problemas de morbilidad a largo plazo y mantenerse cerca del médico. Aún así los sobrevivientes tienen el derecho de poder reintegrarse nuevamente en la vida laboral, conforme su nueva condición y seguir generando ingresos.

Y más aún si consideramos que se ha notado una tendencia de la aparición temprana de varios tipos de cáncer -como el cáncer de pulmón-, es decir en personas menores de 50 años. Datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) indican que  en el 2020 el cáncer causó 1.4 millones de muertes en la región, y casi la mitad (47%) de ellas en personas de 69 años de edad o menos. 

Gracias a la investigación y desarrollo científico y a la innovación hoy como humanidad contamos con más y mejores opciones terapéuticas para abordar y combatir el cáncer. Los procedimientos quirúrgicos son mucho más precisos, las pruebas diagnósticas específicas que determinan la mutación genética son un gran apoyo, los biomarcadores que abren la posibilidad de la medicina personalizada impulsan una mayor sobrevivencia. Y hay infinidad de alternativas terapéuticas para padecimientos oncológicos diversos; muchas terapias que hacen lo que en otros tiempos no era posible o era considerado como milagro.

La medicina hoy en día ofrece amplias alternativas para mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer y hacer que pasen por este trance en mejores condiciones. Hace falta que en todo el sistema público se integren esas alternativas que son de gran apoyo para el paciente, pero también falta que como sociedad nos volvamos más conscientes y empáticos con quienes están pasando o pasaron por el proceso de un cáncer.

Hoy se tiene la certeza de que hay vida más allá del cáncer y en muchas ocasiones en muy buenas condiciones. Para el sobreviviente es algo vital regresar a ser productivo.

En el evento mencionado se dieron testimonios y se debatió en mesas de trabajo, donde quedó claro que hablar de cáncer en el lugar de trabajo implica reconocer que aún hay muchos prejuicios y temores de parte tanto de empleados como empleadores, y el paciente se ve afectado incluso ya habiendo finalizado su tratamiento.

Normalmente tales prejuicios se dan por desconocimiento y falta de conciencia o sensibilidad, pero los pacientes sobrevivientes al cáncer suelen enfrentar estigmas y discriminación, razón por la que difícilmente logran sostener su empleo aun cuando están en etapa productiva de la vida.

Se requieren políticas públicas para abordar mejor los problemas de tratamiento y atención, pero también conocimiento y mayor conciencia entre la sociedad sobre las necesidades de los pacientes con cáncer. Si bien la atención del paciente es responsabilidad del equipo médico, falta trabajo conjunto de la sociedad civil, el sector empresarial y el gobierno para abordar el cáncer en forma integral incluyendo otros aspectos sociales como la situación psicoemocional y la financiera para que esos miles de sobrevivientes sean productivos y sigan aportando a sus familias y a la economía nacional.

Evento sobre el sistema de salud, de WFS México

Muy activo anda el capítulo México del World Future Society que preside Ramón Santoyo. Este miércoles 23 de noviembre realizará a las 18:30 horas el evento en línea "El sistema de salud en México: una visión integral" con la participación de Javier Potes, director del Consorcio Hospitalario Mexicano (CMH), Patrick Devlyn, presidente de la Comisión de Salud del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Alarcón, asesor técnico de la Comisión de Salud del CCE, y el propio presidente de WFS México, Ramón Santoyo. 

Realidad aumentada puede mejorar síntomas cognitivos de Covid 

El Consorcio Sanitario de Terrassa ha desarrollado el proyecto NAUTILUS (con 21 hospitales públicos catalanes) para intentar entender qué pasa con la cognición y cómo afecta la enfermedad de Covid19 al sistema nervioso central. Los resultados preliminares de los estudios observacionales indican que tienen más gravedad, en cuanto a problemas cognitivos, las personas que han estado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). En cuanto a los dominios afectados, destacan sobre todo la función ejecutiva, la velocidad de procesamiento de la información y la cognición social. Para paliar estos efectos, desde Terrassa se están llevando a cabo intervenciones, como es el Proyecto RehabCOVID, que, basándose en el uso de realidad virtual aumentada, ayuda a mejorar síntomas cognitivos y emocionales en los pacientes con covid persistente.

Ansiedad, depresión y otros trastornos crecen entre niños y jóvenes

La organización civil Voz Pro Salud Mental CDMX alerta que el déficit de atención (TDHA), los problemas de conducta, la ansiedad y la depresión son los trastornos más comunes diagnosticados a niños y adolescentes a nivel mundial. Cálculos de Save the Children y UNICEF señalan que los trastornos de ansiedad o depresivos casi se han cuadriplicado, pasando del 1.1% al 4%. Otros diagnósticos como trastornos de conducta o el déficit de atención e hiperactividad también han escalado de forma muy marcada, subiendo de 2.5% al 7%. Sin embargo, en México, de acuerdo con el propio Gobierno Federal, sólo 2 de cada 10 personas con algún problema o condición mental que requiere atención, la obtiene, y aquellas que logran ser atendidas no siempre reciben un diagnóstico adecuado.

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Maribel Ramírez Coronel

Comunicadora especializada en temas de salud pública e industria de la salud. Cursó la maestría en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM. Forma parte de la iniciativa www.HospitalsinInfecciones.com. Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, plataforma de contenidos sobre salud femenina.

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