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Recordando a Lamont Dozier

FILE PHOTO: Songwriters Eddie Holland, Lamont Dozier and Brian Holland receive a star on the Hollywood Walk of Fame
Lamont Dozier perteneció a uno de los grupos de compositores más importantes del Siglo XX. Junto con los hermanos Brian y Eddie Holland, el trío fue responsable de una lista de canciones memorables para la disquera Motown y éxitos para artistas como The Supremes, Martha & The Vandellas, The Marvelettes, Four Tops, Marvin Gaye, The Isley Brothers y The Miracles. El trío de compositores y arreglistas ayudó a definir lo que se conoce como el sonido Motown: melodías pop perfectas realizadas en menos de 3 minutos, coros pegajosos y música llena de jovialidad. Holland-Dozier-Holland crearon una buena parte de nuestro imaginario colectivo del pop y ayudaron a la integración de la música de color en la corriente principal. Lamont Dozier murió el 9 de agosto pasado y dejó un importante legado en la música pop.
Para Diana Ross & The Supremes, el grupo de Holland-Dozier-Holland (como aparecía en los créditos de las grabaciones) produjo 10 canciones que llegaron al #1 de las listas de Billboard entre 1963 y 1968. Además de “Stop! In The Name of Love”, el trío fue responsable de “Where Did Our Love Go”, “Baby Love”, “Come See About Me”, “Back In My Arms Again”, “I Hear A Symphony”, “You Can’t Hurry Love”, “You Keep Me Hangin’ On”, “Love Is Here And Now You’re Gone” y “The Happening”. Todas estas canciones llegaron al #1 para The Supremes y ayudaron a consolidar el poder de Motown.
Para los Four Tops compusieron “Baby I Need Your Lovin'”, “I Can’t Help Myself (Sugar Pie Honey Bunch)”, “Reach Out I’ll be There” y “Standing in the Shadows of Love”. Para Martha & The Vandellas hicieron “Heat Wave” y “Nowhere To Run”.
En su libro de memorias How Sweet it is, Dozier cuenta que la canción “Stop! In the Name of Love”, que se inspiró en una discusión con su pareja, reflejaba cómo funcionaba el grupo en aquel momento. “Estábamos viviendo nuestras vidas, escribiendo sobre lo que conocíamos y trabajando a un paso acelerado para producir los éxitos para tener al Sonido de la Joven América moviéndose al compás”. Entre 1963 y 1972, Holland-Dozier-Holland colocaron más de 80 sencillos en las listas de R&B y Pop del Top 40 de Billboard, incluyendo 15 canciones que llegaron al #1.
El fundador de Motown, Berry Gordy, concibió a la disquera tomando el concepto de la línea de producción de la Ford Motor Company. Así el trío de Holland-Dozier-Holland era el encargado de hacer los arreglos, la composición de las letras y la producción de las canciones. Brian Holland y Lamont Dozier se encargaban de componer la música, hacer los arreglos y supervisar las sesiones de grabación con la banda de Motown, conocida como The Funk Brothers, mientras que Eddie Holland se encargaba de las letras. “Brian [Holland] era toda la música, Eddie [Holland] era todo letras y yo era el de las ideas que conectaba todo”.
Las canciones de Holland-Dozier-Holland han sido reinterpretadas por una larga lista de músicos entre los que están Dusty Springfield, Laura Nyro, The Who, The Jam, Linda Ronstadt, Phil Collins, Rod Stewart, Blondie, Michael Jackson, The Temptations, The Jackson 5, por mencionar sólo algunos nombres. Para algunos incluso representaron éxitos comerciales durante los años setenta y ochenta. Cualquier revisión al catálogo de Motown incluye alguna de las canciones compuestas por Holland-Dozier-Holland. Ellos eran la fábrica dentro de la fábrica de éxitos.
Las canciones de Holland-Dozier-Holland encontraron también su lugar como parte de escenas icónicas en el cine. “Nowhere to Run” en la versión de Arnold McCuller aparece en la mítica película The Warriors (1979). La canción es una dedicatoria de The Riffs para la pandilla de Coney Island que tiene que cruzar una distópica Nueva York para llegar a tierra segura.
En 2019, la versión que hizo Vanilla Fudge en su álbum debut a “You Keep Me Hangin’ On” fue utilizada por Quentin Tarantino para musicalizar la escena climática de su fábula cinematográfica “Once Upon A Time in Hollywood”. La reinterpretación de Vanilla Fudge de Diana Ross & The Supremes le inyecta una fuerte dosis de psicodelia a una oda para los corazones rotos.
Las canciones compuestas por Holland-Dozier-Holland siguen sonando con la misma frescura y jovialidad casi sesenta años después de haberse creado. Aunque Lamont Dozier no tenía una educación musical formal, logró transmitir nuestros anhelos y deseos juveniles en perfectas melodías pop.

