Habrá quien lo dude, pero las TV de bulbos, ésas con las que crecimos muchos, se siguen vendiendo como pan caliente.

Sí, a pesar de que las pantallas planas, ultradelgadas y en 3D, inundan las tiendas y se ofrecen a meses sin intereses.

Lo comprobé este fin de semana, cuando me topé con un vecino y una gran caja (verdaderamente grande). Me preparo para el Mundial , me dijo contento. ¡Y sólo me costó 650 pesos!

Recordé de forma automática a muchos amigos que aún conservan con orgullo su primera TV, ésa que les heredó algún pariente o que se compraron en su juventud. Mi abuelita estaría en esta lista de coleccionistas de no ser porque su televisor, que conservaba por casi 20 años, se fundió en uno de los apagones que ha sufrido la Ciudad.

Y claro, al buscar entre expertos, comprobé que se trata de una tendencia mundial: las TV grandes y estorbosas siguen siendo buen negocio.

Al respecto, un estudio de iSuppli estima que son estos aparatos inmortales la verdadera competencia de la alta tecnología. ¿Por qué? No se trata de conservadurismo, sino de nostalgia. Y también de economía.

Seguramente lo ha detectado: la TV de bulbos ha reducido sus precios hasta 80% en los últimos 10 años, lo que las hace atractivas pese a sus deficiencias: no cuentan con entradas para aparatos multimedia (consolas de videojuegos o DVDs) ni tienen alto poder de sonido e imagen.

Un vendedor de Walt-Mart me ayudó a hacer el cálculo a ojo : por cada 10 TVs de alta tecnología (plasma o alta definición) que se venden, se venden tres más de las antigüitas .

Es así, que lejos estar muertas, se siguen produciendo.

Para este Mundial, se espera que se vendan 100 millones de TVs de bulbos en todo el mundo, 70 millones de las cuales cambiarán de dueño en menos de dos años.

Pero también de las otras

Por supuesto, nada de esto significa que las ventas de TV planas y ultradelgadas no sean cada vez más populares.

Tan sólo en el mes de enero, y pese al entorno de crisis, se detectó un aumento de 90% en las ventas de estos productos en todo el mundo, impulsados como es de suponerse por la fiebre de la Copa de Futbol.

¿Usted, cuál prefiere? ¿Una de bulbos o una de última moda?

Yo, he de confesar, añoro una TV chiquita , como la que tenía cuando era niña y que compartía con mi hermana... Además de que podría llevarla con facilidad a todos los rincones de mi casa, ¡ ya la hubiera terminado de pagar!

UNA PRECISIÓN:

La idea de decir TV de bulbos alude más a la nostalgia. La tecnología de bulbos, como acota un lector, efectivamente dejó de usarse quizás a mediados de los años 70, aunque sí siguieron fabricándose muchas TVs con esto. Al día de hoy, muchos vendedores de aparatos eléctricos del Centro de la Ciudad, por ejemplo, siguen llamando a la TV en Blanco y Negro (que se sigue vendiendo), como TV de Bulbos. En los centros comerciales, también. Pero sin duda, muchas TV que conocimos, ya no funcionaban con éstos.