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Quiénes ganan y pierden con salida de genéricos
Ahora que salieron juntos el secretario de Salud, Salomón Chertorivski, y el regulador sanitario, Mikel Arriola, a anunciar una lista de nuevos genéricos intercambiables recién autorizados, dejaron en claro que, como parte de la política de salud en México, un objetivo es seguir buscando cómo hacer más accesibles los medicamentos. Y una de las maneras para empujar a la baja los precios es seguir autorizando nuevos fármacos genéricos.
Los primeros incluidos en la lista de la autoridad fueron tres fundamentales: Atorvastatina (cuya versión original fue Lipitor, la otrora mayor estrella de Pfizer contra el colesterol), Pioglitazona (un hipoglucemiante oral para diabetes que como innovador se llamó Zactos y es de Eli Lilly), y la Gemcitabina, una terapia que descubrió Lilly contra tumores y que ha funcionado para muchos tipos de cáncer.
Las empresas que ahora ofrecen la alternativa en versión genérica de estos fármacos, y que serán las beneficiadas, son: la mexicana Rimsa tendrá Pioglitazona, que tiene sus versiones combinadas y que ahora sí con todo derecho y respaldo abierto las venderá, luego de que el año pasado Lilly le ganó en tribunales por haberse adelantado a sacar el genérico cuando aún no había concluido la patente. Poco le duró el gusto a Lilly pues un año después de ese triunfo le llegó la competencia, pero al menos demostró en su momento que tenía la razón.
De Atorvastatina, los productores que ya tienen la venia de la autoridad para vender libremente el genérico son los laboratorios mexicanos Sanfer y Probiomed, aunque Pfizer evidentemente seguirá luchando por parte del portafolio, aunque ahora con precios mucho menores frente a la competencia que antes su Lipitor no tenía.
De Gemcitabina, cuya marca innovadora Gemzac es de Lilly, la versión genérica que llegó al mercado es de una india, Intas Pharmaceuticals Limited, distribuida por Accord Farma.
Como se ve, la afectación se centra en dos laboratorios multinacionales y los ganadores en esta ocasión son los laboratorios nacionales y una empresa de la India. No hay duda de que en el país ya estamos viviendo la transición que en otros mercados se vio hace años. Y que la industria innovadora reunida en la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), presidida por Sergio Duplán, buscará por su lado un mayor respeto a la propiedad intelectual donde el Instituto Mexicano de Protección Industrial tendrá un papel cada vez más protagónico.
La penetración de los genéricos viene con fuerza, al grado de que se estima que de cada diez unidades de medicamentos vendidos, seis corresponden a las versiones genéricas y sólo cuatro a productos farmacéuticos con patente vigente. Esto de acuerdo con un estudio de IMS Health, de Héctor Valle, que sabe que deberá replantear sus auditorias para contabilizar totalmente el segmento genérico, lo cual tiene sus complicaciones dada la participación de infinidad de distribuidoras regionales. En su estudio, IMS Health destaca la mayor fuerza de los genéricos en el sector Gobierno, pues ahí abarcan 76% de las unidades adquiridas por los institutos de salud, mientras que en el mercado privado los genéricos cubren 45%, incluyendo a los genéricos de marca.
Claro que en términos de dinero el valor del segmento de los de patente siempre está por arriba justamente por ser de venta exclusiva y, sin competencia, sus precios son mucho más elevados y la proporción que representan igual.
Lilly se previno
Si bien una de las farmacéuticas más afectadas por la baja en ventas con la expiración de dos de sus patentes más importantes es Eli Lilly, en realidad lo tenía tan bien anticipado que sus directivos están optimistas del futuro. Su director general en México, Carlos Baños, está por anunciar junto con Boehringer Ingelheim, dirigido aquí por Miguel Salazar, el lanzamiento de un nuevo antidiabético.
¿Y Viagra?
Algo que sorprendió es que Chertorivski y Arriola no incluyeron en la lista a sildenafil, la molécula de Viagra, cuando es muy sabido que este año vencía igualmente su patente. De hecho, hace algunos meses la Cofepris mencionó que había 15 solicitudes para vender genéricos de este fármaco y es uno de los medicamentos también ampliamente comercializado. Lo que sabemos es que Pfizer está defendiendo una patente de uso que tiene sobre sildenafil, la cual vence hasta el 2019 y que en Estados Unidos ya convenció a la autoridad, que le reconoció dicha fecha de vencimiento en vez del 2011.
Twitter: @mrcoronel