Hace casi 16 años, el PAN transitaba por una crisis definitoria. El entonces gobernador de Guanajuato, Vicente Fox Quesada, había expresado públicamente sus intenciones de sacar al PRI de los Pinos . Tenía el respaldo de los grupos ultraconservadores y el milimétrico diagnóstico de un grupo de expertos incubado en el Tec de Monterrey, que mostraba claramente que los votantes independientes optarían por una propuesta distinta al cardenismo. Entendían que antes de tomar por asalto el poder, debían conquistar el partido blanquiazul.

Entre el panismo silvestre , ese que había crecido al amparo de Carlos Castillo Peraza, cundió el pánico. Felipe Calderón estaba al frente del CEN y en esa calidad citó al ex candidato presidencial, Diego de Fernández de Cevallos y a los ex gobernadores Ernesto Ruffo y Francisco Barrio Terrazas.

¿Quién le entra al quite?, planteó el dirigente partidista. Nadie dio un paso al frente. Fox llegó a la Presidencia, pero el PAN tardó seis años en conquistar el poder. Y en vísperas de que se cumpla una década de la unción de Calderón Hinojosa, vuelve a presentarse el dilema: ¿qué panista destacado asumirá la tarea histórica de regresar al partido a los Pinos? Las condiciones están dadas: la debacle económica y la crisis de inseguridad han permitido el regreso de Andrés Manuel López Obrador, pero ¿los mexicanos están dispuestos a llevarlo a la Presidencia?

Sin la intención de evitar esa catástrofe, estaba perfilado Rafael Moreno Valle, hasta que apareció Margarita Zavala, quien ha resistido el canto de las sirenas para optar por la vía independiente... por ahora. Un suceso reciente revela el grado de las tensiones al interior del PAN, actualmente: los calderonistas amagaron con una desbandada si antes de la Asamblea Nacional Ricardo Anaya no daba una señal contundente de su decisión de depurar el padrón de militantes.

Zavala no quiso sumarse al movimiento independiente que involucra al Bronco, Juan Ramón de la Fuente, Jorge G. Castañeda y otros políticos preocupados por el ascenso del dirigente nacional de Morena. Apenas en una cena para recaudar fondos, para la que tuvieron que erogar 10,000 cada uno de los comensales, reiteró que permanecerá en el PAN... sólo si hay juego limpio. Pero el presidente nacional del partido tampoco descarta ser la opción que frene a López Obrador.

Por lo pronto, los dos aspirantes más avanzados por la candidatura presidencial ya tienen coordinadores de sus respectivos cuartos de guerra: Diódoro Carrasco Altamirano habría dejado las filas josefinistas para asumir las riendas del equipo del gobernador de Puebla, mientras que el mexicalense Óscar Vega Marín cumple con esas tareas entre los asesores de la ex primera dama precedido de su cercanía con José Francisco Blake y el triunfo del Kiko Vega en Baja California.

El presidente del Senado, Roberto Gil Zuarth, sería el cuarto panista que podría integrarse a la lista de presidenciables del PAN, aunque la irrupción de Josefina Vázquez Mota en la escena pública inhibió cualquier afán de los simpatizantes del abogado chiapaneco.

La ex candidata presidencial y el joven senador han acrecentado un sórdido antagonismo, por lo ocurrido en la campaña del 2012. Desde su regreso a la ciudad de México, tras un año sabático como fellow en el Woodrow Wilson Center, en Washington DC, Vázquez Mota ha reactivado su activismo como militante partidista y su presencia mediática. Dentro del PAN calculan que su capital político alcanza para llevarla a competir por una gubernatura (¿de su natal Puebla o del Estado de México?) o por un escaño, en el 2018.

¿Y repetir como abanderada del PAN en la presidencial? Difícilmente, si busca ganar adeptos a costillas de los calderonistas que habrían traicionado su causa, como Gil Zuarth. El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara Alta, por su parte, apostaría a consolidar su liderazgo entre una nueva corriente partidista, caracterizada por su juventud y sus ganas de crecer. Sabe que el PAN tiene un futuro complicado y que para personajes de su generación, hay vida después del 2018.

EFECTOS SECUNDARIOS

BOCHORNOSOS. Alejados de las cortesías y del sentido común, el embajador Jorge Guajardo y Simón Levy, director de ProCDMX, tuvieron un áspero pleito matutino , vía Twitter, que momentáneamente capturó la atención de la comentocracia y alimentó las diatribas de aquellos que no creen en esta generación de políticos, donde en estos días andan de capa caída a raíz de la salida del embajador Jorge Montaño, de la misión permanente de México ante la ONU. Retirado, el abogado chihuahuense escuchó el consejo de Claudia Ruiz Massieu y hace dos años y medio regresó al servicio diplomático. Ahora que su ahijada llegó a la cancillería, le piden que ceda su espacio. ¡Qué mal!

¿CABALLADA FLACA? Con más pena que gloria transcurren las comparecencias de los seis aspirantes a las dos vacantes en el pleno de ministros de la SCJN. Entre ONG, académicos y empresarios, permea un ánimo decaído, por la falta de prestancia y sabiduría de los candidatos propuestos por el Ejecutivo federal. En ese contexto, la Asociación Nacional de Abogados de Empresa ha planteado la necesidad de incorporar al proceso nuevos nombres de juristas. ¿De plano, nuevas ternas? El problema, según la Anade, radica específicamente en que los tres candidatos masculinos no cumplen con imparcialidad e independencia del poder que requiere un cargo de esta categoría, una opinión que el organismo comparte con la Barra Mexicana de Abogados.

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