La prensa internacional, el semanario The Economics, por ejemplo, esperaba que Luis Arce, el candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), el exitoso exministro de finanzas de Evo Morales, no alcanzara el triunfo en la primera vuelta de la elección presidencial de Bolivia, por lo que era posible que el resto de los partidos se unieran y ganaran en la segunda ronda, lo que generaría inestabilidad en el país andino.

Sucedió lo contrario, Arce ganó de manera indiscutible en la primera vuelta. Eso le va a dar estabilidad a un país convulsionado, que retomará un proyecto de gobierno progresista y puede iniciar un proceso de reconciliación nacional. A la pregunta: ¿Por qué volvió a ganar el MAS? la versión digital de la revista Nueva Sociedad, de la fundación socialdemócrata alemana Friedrich Ebert, recoge la opinión de los periodistas y científicos sociales bolivianos Fernando Molina, Julio Córdova, Pablo Ortiz y Verónica Rocha. Me parece que, en general, todos ellos coinciden en las razones del triunfo de Arce. Una razón es que mientras que los candidatos de derecha más fuertes, Meza y Camacho, realizaron una campaña que buscaba evitar el triunfo del MAS, Arce presento propuestas para salir de la crisis económica y alcanzar la estabilidad del país. Arce apostó a consolidar su voto duro, en los barrios pobres, donde los sectores urbano-populares y campesinos salieron a votar, en parte como reacción del rechazo del que fueron objeto por parte de los grupos conservadores y del gobierno interino de Jeanine Áñez. Se trató de un voto oculto para las encuestas, que se manifestó en las urnas de manera masiva por el MAS. No se advirtió la fortaleza del MAS como expresión de amplios sectores indígenas y marginados.

En realidad, el proyecto del MAS no estaba agotado, aunque sí estaba desgastada la figura de Evo. Ahora, la estrategia de Arce no se limitó a ese sector, también buscó ganar espacios académicos y sindicales, y estos últimos aparentemente fueron clave en su triunfo. El candidato del MAS fue crítico de algunos aspectos de la gestión de Morales, prometió gobernar con nuevas figuras, no buscar la reelección y no perseguir a quienes echaron a Evo.

Además, el voto anti-MAS se dividió por el fuerte liderazgo regional de Fernando Camacho, de francas posiciones de derecha, en Santa Cruz, por lo que no se consolidó un fenómeno de voto útil en favor del expresidente Meza, de centro derecha, quien tampoco fue capaz de construir una oferta política sólida, especialmente para los indígenas.

Al final, lo que explica el triunfo de Arce, además de su prestigio como un secretario de finanzas eficaz, que logró, con políticas pragmáticas niveles altos de crecimiento para su país, es que el proyecto del MAS fue exitoso para generar resultados de gobierno, pero también una narrativa que incluye a los grupos sociales mayoritarios en ese país, pero excluidos de manera sistemática a lo largo de su historia. Arce, un economista de buena fama, presentará al congreso, en el que tiene mayoría, un impuesto a las grandes fortunas, similar al que existe en Uruguay. También, buscará una negociación con sus acreedores para mejorar el perfil de su deuda. Con eso busca financiar una política social amplia e incluyente.

Twitter: @vidallerenas

Vidal Llerenas Morales

Político

Columna invitada

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), cuenta con una Maestría en Política y Gestión Pública por la Universidad de Essex, Reino Unido y un Doctorado en Administración y Gerencia Pública por la Universidad de York.