En el 2017, Turquía fue líder de crecimiento de la OCDE con 7 por ciento. Ahora es el epicentro del nerviosismo global. La depreciación de la lira sacudió los mercados el viernes y promete hacerlo de nuevo esta semana. Su moneda se ha devaluado 68% frente al dólar en los últimos 12 meses. Esto ha puesto en el centro del escenario a un país que debe más de 430,000 millones de dólares y cuyos corporativos adeudan alrededor de 300,000 millones de dólares.

Turquía es un gran foco rojo porque es una de las 15 mayores economías del mundo. Su PIB es cuatro veces más grande que el griego y, si la crisis se deteriora, su impacto global podría ser tremendo. Para México, la vía de contagio sería el sistema financiero. El mayor banco mexicano, BBVA Bancomer, es propiedad de la entidad más expuesta al riesgo turco, el BBVA.

La devaluación de la lira es el síntoma de una crisis que incluye un enorme déficit comercial y un desequilibrio creciente en las finanzas públicas. En el centro del problema está la falta de confianza en la capacidad del presidente Tayyip Erdogan para sortear la crisis: ofrece píldoras políticas como antídotos para resolver a una crisis económica.

Turquía tiene una inflación que era 11% a fines del 2017 y superará 20% en el 2018, impulsada por la depreciación de la lira. La teoría económica recomienda subir las tasas de interés, pero Erdogan apuesta por otra cosa. Quiere aprovechar la crisis para reforzar el control presidencial de la economía. Ha modificado la ley para poder destituir al gobernador del banco central y ha nombrado a su yerno como ministro de Economía y del Tesoro. Presenta la volatilidad económica como producto de una guerra económica desatada por Estados Unidos.

Esto último es parcialmente cierto. En Turquía pesan los desequilibrios económicos, pero también la situación geopolítica. Es una pieza fundamental en el equilibrio geopolítico del Medio Oriente. Aliado tradicional de la OTAN frente a Rusia y puente milenario entre Europa y Asia. Su decisión de comprar petróleo a Irán y armas a Rusia han sacudido el tablero de una forma que sirve para recordar que Turquía pesa mucho más que Grecia.

PS  Los movimientos bajistas del peso al viernes fueron normales, en un contexto en el que todas las divisas emergentes se deterioraron. Es casi seguro que la tendencia seguirá en esta semana. porque la crisis turca va para largo. ¿Volveremos  a 20 pesos por dólar?

Luis Miguel González

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio.

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.