Lectura 6:00 min
Paros técnicos en México, ¿legales o ilegales?
La crisis financiera mundial es una realidad que tuvo su origen en el país más poderoso del orbe, del cual México continúa siendo un importante socio comercial y el tercer exportador neto después de Canadá y China.
La situación financiera continúa siendo muy difícil y aparentemente no existe una solución a corto plazo, razón por la cual, la mayoría de los países, incluyendo México, se han interesado en realizar estrategias de carácter económico de las comúnmente llamadas anticíclicas con la intención de revertir los efectos negativos de la crisis.
Asimismo, como resultado de la desaceleración de la economía mundial, algunas de las empresas más importantes a nivel global han tomado medidas importantes para revertir el impacto en la reducción de sus ventas. Especialmente en sectores como el financiero y el automotriz se han reflejado pérdidas que son alarmantes.
Una de las medidas de mayor relevancia que hemos visto en los últimos meses es el adelgazamiento de la plantilla laboral de las empresas que se encuentran en problemas de liquidez y de baja en sus ventas.
Por lo anterior, hemos observado recortes importantes de personal a nivel mundial, estimando que tan sólo en Estados Unidos durante el año 2008 se perdieron 2 millones 589,000 puestos de trabajo.
También en México
En lo que respecta a nuestro país, la pérdida de empleos formales en el 2008 ascendió a 749,987 puestos de trabajo, lo cual contribuyó para que la tasa de desocupación en diciembre pasado se ubicara en 4.32%, su nivel más alto para un mismo mes desde 1995.
Los pronósticos para el año 2009 nos dicen que la economía tendrá un comportamiento negativo, por virtud de lo cual veremos una mayor pérdida de empleos.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en los primeros meses del 2009 la tasa de desocupación de población mayor de 14 años se ubicó en 5 y 5.3%, por los meses de enero y febrero, respectivamente.
La recesión global ha perjudicado a muchas empresas de nuestro país, las cuales han tomado medidas dentro de las que se incluye la reducción de su fuerza laboral.
También hemos observado que se han reducido el número de horas de trabajo y los salarios, e incluso se han llegado a aplicar los llamados paros técnicos con la intención de reducir costos y obtener un ahorro que les permita seguir operando.
Algunas medidas
Ahora bien, derivado de la aplicación reiterada por algunas empresas de los llamados paros técnicos en los últimos meses, la opinión pública se ha planteado una serie de interrogantes en cuanto a la viabilidad o inviabilidad jurídica de los mismos.
Dichas interrogantes han sido las siguientes: ¿Están permitidos por las leyes de nuestro país?, ¿las empresas que los apliquen tienen que dar aviso a las autoridades?, ¿se han aplicado correctamente?
Es importante mencionar que la figura de paros técnicos se encuentra establecida en la Fracción XIX del Apartado a del Artículo 123 constitucional, la cual a su vez es regulada por la ley secundaria normativa del Apartado A mencionado, que es la Ley Federal del Trabajo.
En ese sentido, los artículos 427 Fracción III y 429 Fracción II de la Ley Federal del Trabajo establecen las reglas necesarias para la aplicación de los paros técnicos , las cuales establecen que en caso de existir exceso en la producción con relación a las condiciones económicas y circunstancias del mercado, las empresas podrán suspender temporalmente las relaciones de trabajo con sus empleados, entendiéndose por suspensión el no prestar servicios por parte de los empleados y por consecuencia el no pago de salario por parte del empleador.
Asimismo, la ley laboral establece que el patrón que pretenda aplicar dicha medida, deberá obtener la autorización de la Junta de Conciliación y Arbitraje.
Las consecuencias
Es importante destacar que, ante la crisis tan acelerada que se ha vivido a nivel mundial, muchas empresas en México han llevado a cabo acciones que pudieran ser consideradas ilegales por las autoridades laborales.
Y es que modificar las condiciones laborales en las empresas o llevar a cabo paros técnicos es posible, siempre y cuando se analicen todas las áreas que pudieran generar riesgos para las empresas que deciden aplicar dichas medidas.
Desafortunadamente, en la práctica algunas empresas han implementado las medidas de emergencia sin considerar los riesgos que pudieran generarse por virtud de las medidas tomadas, ya que han reducido los salarios de los trabajadores sin que haya un acuerdo con el sindicato o los trabajadores mismos.
O incluso, algunas compañías simplemente han efectuado acuerdos verbales con los empleados, colocándolos en un estado de riesgo importante, quedando desprotegidas en caso de futuras demandas al no asesorarse debidamente.
Cuando hablamos de las áreas que pudieran generar riesgos para las empresas, nos referimos a las consecuencias en materia laboral, pago de cuotas a los institutos de seguridad social, retención de impuestos a los trabajadores, entre otras.
Recomendaciones
Es recomendable que, antes de tomar la decisión de aplicar las medidas a las que nos hemos referido, se lleve a cabo una labor de análisis y evaluación de riesgos con expertos en las diferentes áreas de conocimiento involucradas e incluso efectuar una valoración del impacto de las medidas desde la perspectiva de Recursos Humanos para conocer el posible resultado e impacto que tendrá en el personal de las empresas, el cual es un activo importante de éstas.
En conclusión, los paros técnicos son una medida de carácter emergente que se encuentra contemplada en nuestra legislación y se considera jurídicamente viable en caso de ser implementada en los términos establecidos en la propia legislación.
Sin embargo, no es desconocido que las circunstancias económicas han obligado a las empresas a tomar medidas de manera rápida y sin tener la posibilidad de evaluar los riesgos.
Por lo anterior, es recomendable que analicen los riesgos y que tomen decisiones con la planeación debida, con el objeto de que una medida que pudiera ser virtuosa e implicar la continuidad de la empresa, en el futuro pueda convertirse en una serie de responsabilidades, de consecuencias negativas para las mismas.
*Jesús Marcín es senior manager a cargo del Área Laboral y Litigio en Seguridad Social de Ernst & Young México.