Las observaciones de la temperatura y otras variables a escala mundial comenzaron a efectuarse a mediados del siglo XIX y, desde 1950, existen conjuntos de observaciones más completas que proporcionan una visión global de la variabilidad y los cambios a largo plazo en la atmósfera, los océanos, la criósfera y la superficie terrestre.

James Hansen y Syukuro Manabe son los pioneros en el desarrollo de modelos climáticos para predecir la evolución del clima, y quienes mediante sus investigaciones nos demostraron que el clima global es sensible a la acción humana.

Los esfuerzos internacionales para afrontar el cambio climático iniciaron en 1992, con la Cumbre de la Tierra que dio lugar a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Posteriormente, el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París han sido fundamentales para construir y difundir conocimientos sobre el cambio climático provocado por el hombre y sentar las bases de las medidas que se necesitan para contrarrestar ese cambio.

“Cambiando juntos” es el lema y la invitación de la Conferencia sobre el Cambio Climático (COP 24) que se llevará a cabo del 3 al 14 de diciembre del 2018 en Katowice (Polonia), donde se espera que la conferencia finalice las reglas para la implementación del Acuerdo de París sobre el cambio climático y, entre otras actividades, se tendrán mesas redondas sobre finanzas y acción climática, consumo y producción responsable, trabajo decente y crecimiento económico, resiliencia y acción climática, uso del suelo, agua y energía, océanos, zonas costeras y transporte, industria, innovación e infraestructura.

Como antesala de la COP 24, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) presentó, en octubre del 2018, el informe especial sobre los impactos del calentamiento global de 1.5 ºC con respecto a los niveles preindustriales y las trayectorias correspondientes que deberían seguir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. En el informe se destaca una serie de impactos del cambio climático que podrían evitarse limitando el calentamiento global a 1.5 °C en lugar de 2 °C, o más.

El informe, indica Debra Roberts, copresidenta del Grupo de trabajo II del IPCC, proporciona a profesionales y responsables de las políticas públicas la información que necesitan para adoptar decisiones dirigidas a enfrentar el cambio climático, teniendo en cuenta el contexto local y las necesidades de las personas.

Recordemos que la meta de contribución comprometida por México para el año 2030 es la reducción de 22 % de sus emisiones de gases de efecto invernadero en ocho sectores: transporte, generación eléctrica, petróleo y gas, industria, agricultura y ganadería, residuos y uso de suelo.

*Mario Alberto Santiago Ortega es especialista en el CDT Tantakin de FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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